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630.000 pensionistas empiezan a pagar

En los últimos siete meses, casi un tercio de las personas que poseen una tarjeta sanitaria en Euskadi han tenido financiados al completo sus medicamentos con cargo a las arcas públicas, más de las que hasta junio del año pasado recibían sus medicinas sin desembolsar dinero. La cifra, un total de 700.900 personas en verano de 2012, rsulta de sumar los pensionistas, los parados de larga duración y los perceptores de ayudas sociales.

Estos dos últimos colectivos han abonado hasta junio del año pasado el 40% del coste total de sus recetas, al igual que el resto de contribuyentes, pero la exención al pago de medicamentos para estos colectivos planteada por el Gobierno central impulsó al Ejecutivo vasco a incluir el coste cero también para ellos en su decreto contra el copago.

Por aquel entonces, los perceptores y los parados de larga duración sumaban 88.400 personas. Hoy en día, Euskadi cuenta con cerca de 69.000 parados de larga duración y 57.700 familias que cobran la Renta de Garantía de Ingresos. Son familias que no deberán pagar ni un euro por sus medicamentos cuando Euskadi ultime el sistema para implantar el copago.

El resto de los exentos no correrá, sin embargo, la misma suerte. Los pensionistas, un colectivo que, según los datos que obran en poder del Departamento de Salud asciende a 630.000 personas, deberán pagar el 10% del coste de sus medicinas, el porcentaje más bajo de los copagos establecidos. Son también quienes, de lejos, más medicamentos consumen.

El resto de vascos, más de millón y medio de personas, se repartirá entre las distintas franjas de copago —el 40%, el 50% o el 60% del coste del producto— en función de su renta.

¿Qué pasará si una persona se queda en paro? Los cruces de datos continuos entre Lanbide, el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS), el Ministerio de Sanidad y sus homólogos autonómicos permitirán que se adecue su franja de copago en cuestión de días. Salud explica que, si eso no ocurre, el propio médico puede realizar los cambios precisos a través del programa de historia clínica (Osabide), siempre y cuando el paciente acuda a la consulta con documentos oficiales que acrediten su nueva situación.

Sin embargo, si una persona sufre un importante recorte de su salario que le rebajaría a un nivel inferior de copago, deberá esperar a que finalice la campaña de la Renta del año siguiente para que se realice el cruce de datos entre las Haciendas forales y el INSS.