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Trias muestra su debilidad

El alcalde de Barcelona pide a la oposición que colabore en la aprobación de los presupuestos de 2013

Xavier Trias, ayer, durante la conferencia 'el alcalde responde'.
Xavier Trias, ayer, durante la conferencia 'el alcalde responde'.

La necesidad de apoyos por parte del alcalde de Barcelona, Xavier Trias, en el Ayuntamiento raya la desesperación. La debilidad de Trias en el Consistorio —CiU gobierna con 14 concejales cuando la mayoría está en 21— le ha impedido tirar adelante proyectos clave como las ordenanzas o los presupuestos, que han tenido que ser prorrogados. El alcalde volvió ayer a extender la mano reiteradamente durante el encuentro organizado por el Colegio de Periodistas con el título El alcalde responde, que sirve de arranque del año político. “No necesito que me voten a favor. Se pueden abstener, incluso criticándome y diciendo que lo hago muy mal”, imploró en referencia a las cuentas.

Trias apeló a las responsabilidad de los grupos de la oposición, que se han negado a apoyar los presupuestos de 2013, algunos por desencuentros políticos —como el PP— o por estar en desacuerdo con su contenido, como las formaciones de izquierda. Y reconoció su posición de fragilidad. “Me hace falta la colaboración y el apoyo constante del resto de fuerzas políticas”. El alcalde empezó y finalizó su intervención con la misma petición. “No me canso de repetir que estamos abiertos a colaboraciones de carácter puntual o de carácter más estable”. El edil advirtió que si no se logra desatascar las cuentas se perderán 200 millones de euros adicionales para inversiones.

Me hace falta el apoyo constante del resto de fuerzas políticas”, reconoció

Trias también recordó, con tono irónico, las veces que durante la recta final del año pasado tuvo que dar marcha atrás a sus propuestas por el rechazo de la oposición. Una de ellas, el intento de subir hasta un 116% el precio del servicio de alquiler público de bicicletas para los usuarios habituales. “El Bicing no lo pudimos subir porque no hubo nadie que nos apoyara”, reconoció. El mundo de la bicicleta parece que se le encalla al alcalde, ya que también podrían aparecer baches en la aprobación de la nueva normativa que regula la circulación de la bici por la acera. “La ordenanza está muy avanzada, pero siempre está la incógnita de quién nos ayudará a aprobarla”, satirizó.

Durante su conferencia, Trias se dedicó a hacer repaso de los logros obtenidos —muchos de ellos rédito de los gobiernos socialistas—, pero no hubo grandes anuncios. La única iniciativa verbalizada ayer fue la creación de un Fondo de Capitalidad Cultural destinado a los grandes consorcios de la cultura barcelonesa. El alcalde criticó a otras administraciones, aunque sin citarlas, que forman parte de estos consorcios por la reducción de sus aportaciones económicas, “dejando solo” al Ayuntamiento de Barcelona. Trias se ofreció a liderar estos consorcios. “Ya me los quedo yo, seremos nosotros que aportaremos las cantidades”, animó a decir.

El edil se ofrece a liderar los grandes consorcios culturales de la ciudad

El alcalde también abordó otros asuntos espinosos que han generado polémica durante este año y medio de mandato. El más reciente: los dos desalojos en cuatro días en naves industriales del barrio del Poblenou. Aquí Trias se mostró contundente. “No podemos tener personas viviendo en situación precaria en naves industriales”, terció. La policía desocupó medio centenar de inmigrantes que se dedicaban al comercio de chatarra, algunos de ellos en situación irregular que fueron detenidos. En este punto, Trias pidió la colaboración del Estado. “O somos capaces de ofrecer trabajo y vivienda para que estas personas se puedan integrar, o más vale que sean devueltos a su país. Esta es la realidad”, zanjó.

Trias también tuvo que defender su decisión de externalizar la gestión de tres guarderías municipales. “Nadie me ha hablado mal de la gestión indirecta. Todos me cantan alabanzas”. Asimismo quitó hierro al aumento de las ratios de alumnos en estos centros. “Así atendemos a 1.500 familias más”, justificó.

Sobre el futuro de la televisión municipal, BTV, negó que quiera cerrarla, pero advirtió que “debe centrarse en ser una televisión local, no en competir con las privadas o con TV-3”. En cuanto al cierre de las televisiones de distrito, Trias dejó esta decisión en manos de BTV, “que haga números y decida”.