Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Contactos antes de los presupuestos

El Gobierno vasco se plantea la fecha del 12 de marzo para aprobar el proyecto de ley de las cuentas

Mientras que en otras instituciones como el Ayuntamiento de Vitoria, la fecha para la presentación de presupuestos es más que incierta, el Gobierno vasco despejó ayer su calendario de trabajo: el próximo martes aprobará las directrices más técnicas y el martes siguiente las de carácter económico —aquellas que delimitan los márgenes en los que podrá moverse el proyecto—.

La fecha clave para marcar en los calendarios será el 12 de marzo. Es cuando el Gobierno aprobará el proyecto de ley de presupuestos, que remitirá al Parlamento para la presentación de enmiendas y el debate. Y también cuando la ciudadanía conocerá los posibles recortes que se calculan en torno a los 1.400 millones que deberá afrontar Euskadi ante la caída falta de ingresos.

Para esa fecha, el lehendakari espera haber realizado una ronda de contactos que comenzará con cada uno de los tres diputados generales y la presidenta de Eudel, pero en la que también se encontrarán los partidos políticos con los que más adelante habrá que negociar las cuentas. En estos encuentros los presupuestos “serán una prioridad fundamental”, no ocultó Erkoreka, que matizó que Urkullu tiene intención de abordar “no solo las de la comunidad autónoma”. En estos momentos, solo la Diputación de Gipuzkoa (gracias al pacto Bildu-PSE) y el Ayuntamiento de Bilbao (donde Iñaki Azkuna cuenta con mayoría absoluta) las han aprobado.

 

Ante la sombra de una prórroga presupuestaria que dure todo el ejercicio 2013 debido a la minoría en la que se encuentra el PNV en el Parlamento, Josu Erkoreka apostó por tirar de hemeroteca para tratar de hacer entrar en razón a la oposición. “Nosotros actuamos con responsabilidad”, aseguró en euskera, en los últimos tres ejercicios. El PNV, aclaró, no presentó enmiendas a la totalidad de los presupuestos socialistas y se abstuvo de los tres que el PSE llevó al Parlamento, “facilitando las cosas, sin poner obstáculos”, subrayó el portavoz del Gobierno. No aludió a que su voto en contra no hubiese echado atrás las cuentas por la mayoría PSE-PP.

Erkoreka mantuvo su discurso y recalcó que la oposición también “tiene su responsabilidad”. Un argumento que tanto el PSE como EH Bildu, los grupos de los que Urkullu necesita la abstención, han criticado por entender que se les arroja una responsabilidad que corresponde al Gobierno.