Los rectores catalanes consensuarán la nueva Selectividad

La ley Wert prevé que cada universidad elabore sus propias pruebas de acceso

Las universidades catalanas no realizarán por separado pruebas de ingreso de los alumnos. Los rectores pactarán un examen único, que será válido para los siete campus públicos. La Generalitat quiere convocar el Consejo Interuniversitario de Cataluña antes que finalice el año para empezar a dar forma esta iniciativa, que los estudiantes aplauden.

El anteproyecto de la Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa (Lomce) elimina la Selectividad y ofrece la posibilidad que las universidades puedan crear sus propias pruebas de acceso e incluso prevé que las hagan conjuntamente con otros campus. A este punto se ha agarrado la Generalitat. De esta forma se quiere evitar el “caos absoluto” en el sistema según alertó el secretario de Universidades catalán, Antoni Castellà.

Y es que si cada universidad elaborara sus propias pruebas, el estudiante debería someterse a los exámenes de todas las universidades que hubiera seleccionado en la preinscripción. Llegar a este extremo sería “disparate”, considera el rector de la Universidad de Barcelona (UB), Dídac Ramírez, porque es un modelo “inviable de gestionar” y que además “perjudica mucho a los estudiantes”.

El rector de la UB apunta también que las futuras pruebas podrían incorporar algún matiz, dependiendo de la carrera. “No es lo mismo un estudiante que quiere hacer una filología que matemáticas”, aclara. De esta forma, la nueva Selectividad no diferiría mucho del sistema actual, que ya contempla exámenes de modalidad según el itinerario académico elegido por el estudiante.

La CRUE (que agrupa a los rectores de toda España) pidió ayer que el Consejo de Universidades (compuesto por Gobierno y rectores) establezca unos criterios generales de estas evaluaciones, para que éstas no sean demasiado diferentes entre sí.

La Generalitat aseguró ayer que no renuncia a establecer estas pruebas (la ley Wert no obliga a ello), aunque reconoce que puede implicar que los alumnos se tengan que evaluar dos veces del mismo temario: en la futura reválida de Bachillerato y en las pruebas de acceso de las universidades.

Los estudiantes, en cambio, lo rechazan. “No tiene sentido hacer dos exámenes”, asegura Gemma Espigares, presidenta del Consejo de Estudiantes de las Universidades Catalanas (Ceucat).

Normas

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS