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La Cámara de Alicante y Coepa, al borde la asfixia

Coepa trasladó su sede a un edificio del patrimonio sindical y la Cámara lanzó en febrero una campaña para obtener 1,5 millones en aportaciones voluntarias entre 9.000 empresas

Las organizaciones empresariales de Alicante están quedando reducidas a la mínima estructura. Los números no salen, la Administración paga muy tarde y poco y todavía no se ve la luz al final del túnel. La patronal alicantina (Coepa) y la Cámara de Comercio avanzan en la toma de distintas medidas para reducir sus estructuras.

Coepa trasladó su sede a sus oficinas de Puerta 10 en la calle Orense, un edificio del patrimonio sindical. La patronal ha decidido mantener cerrado y no reabrir el centro de oficios tras el parón de agosto a la espera de que el Instituto Valenciano de Finanzas (IVF), que le facilitó un préstamo de tres millones, conteste ahora sobre la posible utilidad de este edificio terminado en 2009. Fuentes de la patronal aseguran que si no logra darle una actividad, se devolverá a la administración.

El centro de oficios es una de las principales razones de la asfixia económica de Coepa, que también sufre el retraso en el pago de las subvenciones del Consell, y su amortización se ha convertido en un lastre. La organización ha intentado en los últimos meses sin éxito alquilarlo o su cogestión con la Diputación.

Coepa, que no descarta ni siquiera recurrir al concurso de acreedores, ha recibido ofertas por el único edificio que tiene en propiedad: su antigua sede de la plaza Ruperto Chapí. Pero de momento, son insuficientes. “Lo que no vamos a hacer es malvenderla”, explica una fuente de la organización.

Reducción de plantilla

En el ámbito laboral, Coepa ha reducido su plantilla en dos ocasiones. El último ajuste de empleo se realizó a finales de mayo y marcó que 32 trabajadores serían suspendidos de empleo durante seis meses y otros 34 han visto reducida su jornada en un 12,5%. A finales de diciembre, Coepa había despedido al 15% de sus 80 trabajadores.

La Cámara de Comercio, mientras, ultima un proceso de salidas pactada en una plantilla que ha pasado de superar el centenar a 85. La entidad preveía cerrar el proceso esta semana pero los trabajadores han solicitado una ampliación del plazo.

La Cámara, además, lanzó en febrero una campaña para obtener 1, 5 millones en aportaciones voluntarias de 9.000 empresas, lo que supone el 21,5% de su presupuesto (siete millones). Pero ya da por hecho que no alcanzará el objetivo.