Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Feijóo: "Ya no podemos pedir más esfuerzos a los funcionarios"

La Xunta se compromete a reintegrar la extra a los funcionarios en el caso de que la economía mejore pero sin concretar fechas

A la vuelta de su viaje institucional de una semana por Latinoamérica, el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, retomó ayer la rutina diaria en un consello extraordinario de la Xunta que sirvió para iniciar el trámite de modificar las cuentas públicas y quitar la paga extraordinaria a los funcionarios y empleados de empresas públicas. Al término de la reunión de Gobierno no se produjo la habitual comparecencia de prensa pero en un comunicado remitido a los medios, la Xunta se esfuerza en marcar distancias con los recortes del Gobierno. La nota pública subraya: “Los empleados públicos gallegos recuperarán la paga extra suprimida este año en ejercicios futuros, en el marco de los parámetros fijados pola Ley de Disciplina y Sostenibilidad Presupuestaria; mientras que en el caso de los empreados estatales se hará a través de los planes de pensiones”.

En cualquier caso, la devolución de esa paga que supone el 7% del salario de los empleados públicos, se condiciona a que el Gobierno logre llevar a cabo el ajuste de 65.000 millones de euros en las cuentas públicas y logre controlar el desequilibrio presupuestario, desbocado hasta ahora y siempre que se recupera la economía. Pese a que el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, aludió en su comparecencia al año 2015, la norma no establece ningún plazo.

El documento remitido a los medios por la Xunta detalla también la bajada de sueldo para el presidente, los conselleiros, altos y cargos y directivos de las empresas públicas que perderán un 7%, lo equivalente a lo que dejarán de percibir los funcionarios como “muestra de solidaridad”. Y explica que en comparación con los 84.659 euros que percibía su antecesor, Emilio Pérez Touriño, Feijóo cobra ahora 66.820 euros tras renunciar a un 22% de su salario.

Tras presidir el Consello de la Xunta, Feijóo se desplazó a visitar la reforma de un albergue para peregrinos en el ayuntamiento de O Pino, próximo a Santiago. Desde allí, mostró su convicción de que ya no se puede “pedir más” a los empleados públicos y destacó el “enorme esfuerzo” que han hecho frente a la crisis (en la que primero perdieron un 5% de sus salarios en los recortes del Gobierno de Zapatero y ahora se dejan con Rajoy otro 7% de su sueldo).