Barberá cuestiona a Fabra por la decisión de mover la fiesta de San José al lunes

PSPV y Compromís rechazan el proyecto por no consultar a las fallas

La alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, bromea con el consejero de Bienestar Social, Jorge Cabré, este miércoles en un acto.
La alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, bromea con el consejero de Bienestar Social, Jorge Cabré, este miércoles en un acto.M. BRUQUE (EFE)

La decisión del presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, de trasladar el año que viene las festividades de San José y del 9 d’Octubre —día de la Comunidad Valenciana— al lunes más próximo levantó ayer una auténtica polvareda política y social.

Si el Consell aprueba lo anunciado por Fabra, la festividad de San José, el día grande de las Fallas en el que se queman los monumentos, se celebrará un día antes para suprimir el puente festivo. Y el 9 d’Octubre, que el año que viene cae en miércoles, se adelantará al 7 de octubre. La iniciativa, aplaudida por las principales organizaciones empresariales, no encontró un terreno demasiado fértil para prosperar.

La reacción más fría fue la de la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, que se esforzó en no dar por cerrada la decisión del presidente de la Generalitat. “Esto no se aprueba ni mañana, ni pasado. Hasta septiembre no se tomará la decisión definitiva”, manifestó la alcaldesa.

Barberá explicó: “La idea de trasladar los festivos a los lunes para evitar puentes y pérdidas de dinero es buena, aunque el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, siempre ha dicho que salvando aquellas fiestas de gran arraigo popular y no creo que haya otra ciudad que tenga otra fiesta de mayor arraigo”. “El debate está abierto y hay que consultar con el mundo fallero, sin duda alguna”, prosiguió, “escucharlo, dar las razones y a lo mejor nos convencemos todos”.

“La gente tiene problemas de dinero, no de días libres" dicen los hosteleros

La propuesta también fue rechazada por el portavoz municipal socialista, Joan Calabuig, que consideró la decisión un “desprecio” hacia las fallas, y calificó de “penoso el papel desempeñado por Barberá”. Compromís también rechazó el adelanto de la festividad sin consultar a los falleros y a los vecinos que hacen posible la fiesta.

Aunque el Consell intentó defender la bondad del proyecto —la consejera de Empleo, María José Catalá, manifestó que permitiría salvar 33.000 empleos si se trasladan todos los festivos al lunes— la iniciativa también provocó una fuerte división en la calle.

Hoteleros, sindicatos y artistas cuestionan una idea apoyada por las patronales

La Federación de Fallas de la sección especial de Valencia, a través de su presidente Juan Armiñana, acogió ayer “con gran alegría” el anuncio. Armiñana recordó que las grandes fallas —que son las que más se benefician del turismo— ya propusieron hace años que la cremà tuviese lugar el tercer lunes de marzo y la idea se desestimó en un referéndum realizado entre el colectivo fallero.

 El Gremio Artesano de Artistas Falleros se quejó de que el proyecto del Consell sirva para ocultar “el auténtico problema de la fiesta”. Los artistas se quejan de que con la subida del IVA, que para el sector pasa del 8% al 21%, se dará el “golpe de gracia” a un gremio que ha visto cómo crecían las dificultades para trabajar en la fiesta, sin que los políticos hayan dado respuesta alguna. Pedro Santaeulalia, artista de la falla especial Convento Jerusalén-Matemático Marzal, admitió que la medida le puede venir bien al turismo, pero que a los artistas no les afecta. Pedro Baena, de la falla Literato Azorín, aseguró: “A mí me afecta más la subida del IVA, ¡Como si las quieren quemar en Navidad!”.

La Federación Hotelera de la Comunidad Valenciana tampoco descorchó champán con el anuncio de Fabra. “La medida [de trasladar la fiesta] no perjudica al turismo, pero tampoco hay grandes esperanzas de que vaya a mejorar la situación, porque la gente tiene problemas de dinero, no de días libres”, dijo el secretario de la federación, Luis Martí.

Los sindicatos Comisiones Obreras y UGT calificaron el anuncio de brindis al sol. “Se trata solo de pura fachada, para rendir pleitesía a sus amigos, los grandes empresarios”, indicó Óscar Llopis, de UGT en L’Alacantí

Tanto el presidente de la patronal autonómica Cierval, José Vicente González, como el de la Asociación Valenciana de Empresarios (AVE), Vicente Boluda, elogiaron la decisión de la Generalitat. Boluda recalcó que la decisión era “imprescindible” y destacó que Fabra ha tomado la delantera, tanto a nivel nacional como municipal.

Las asociaciones de consumidores Avacu y UCE consideraron, de manera genérica, que se trata de “una buena idea”. El presidente de Avacu, Fernando Móner, aseguró que su asociación “no está ni a favor ni en contra y que son los datos los que hablan”. La UCE pidió que la decisión se consensuase porque “sería más satisfactorio para todos”.

La asociación de amas de casa Tyrius, que habitualmente respalda las decisiones del Consell, recordó que ya rechazó en su día la propuesta porque “no vendrán más turistas y tampoco beneficiará al comercio, que tendrá que permanecer cerrado dos días consecutivos”.

Tyrius pidió al Consell que reflexione sobre la cuestión y mantenga “una tradición tan arraigada” en Valencia y otras ciudades.

El consejero de Economía, Máximo Buch, insistió ayer en las ventajas que tendrá para el turismo y el sector industrial el traslado a los lunes de los festivos entre semana y pidió a los Ayuntamientos que apliquen la iniciativa de la Generalitat a las fiestas locales. Una idea que logró el respaldo de la presidenta de la Federación Valenciana de Municipios y Provincias y alcaldesa de Alzira, Elena Bastidas.

Pero si el Consell no logró convencer a la mayoría de los colectivos de las ventajas de trasladar al lunes el 19 de marzo, tampoco lo consiguió con el 9 d’Octubre.

La propuesta de mover el 9 d’Octubre encontró el rechazo frontal de Compromís y Esquerra Unida, que pidieron una rectificación inmediata, pero también las reticencias de Rita Barberá.

El portavoz de Compromís, Enric Morera, acusó al jefe del Consell de falta de sensibilidad hacia la identidad valenciana. “Hace un año que Fabra fue nombrado a dedo por Rajoy y quitar el 9 d’Octubre supone un atentado a nuestra identidad, el más grave que hemos sufrido desde la democracia”. La portavoz de EU, Marga Sanz, anunció que presentará varias iniciativas parlamentarias para evitar que el 9 d’Octubre se celebre el lunes. “Es una nueva manifestación de renuncia al autogobierno por parte del Consell”, dijo.

Barberá fue muy gráfica: “No me imagino a los estadounidenses quitando el 4 de julio, o a los franceses quitando el 14 de julio. Es una fecha histórica y hay otras que se pueden trasladar”.

Más tibio se mostró el portavoz municipal socialista, Joan Calabuig, que pese a militar en un partido “valencianista y progresista” aceptó la propuesta. “Todas las tradiciones y los símbolos valencianos forman parte de nuestra identidad, pero la racionalidad económica se impone”, señaló.

Los pequeños accionistas del Valencia CF calificaron de “enorme insulto” que Fabra quiera acabar con el 9 d’Octubre.

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