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Educación se compromete a no subir las tasas universitarias más de un 2%

Los rectores intentan obtener de la Xunta la congelación de la primera matrícula

De izquierda a derecha, Salustiano Mato, Jesús Vázquez, Xosé Luís Armesto y Juan Casares Long.
De izquierda a derecha, Salustiano Mato, Jesús Vázquez, Xosé Luís Armesto y Juan Casares Long.

Congelación de tasas o, como máximo, una subida del 2%, el equivalente al IPC. Los rectores de las tres universidades gallegas lucharán para que la Xunta mantenga los precios actuales de las materias universitarias en la primera matrícula, aunque en último caso están dispuestos a aceptar un incremento “mínimo”, de no más del 2%, la propuesta con la que el conselleiro de Cultura e Educación, Jesús Vázquez, acudió el miércoles a una reunión con el ministro de Educación, José Ignacio Wert, una cita a la que asistieron sus homólogos de toda España. La reunión calmó los ánimos de las comunidades, que podrán fijar las tasas universitarias, aunque no del todo a su gusto, porque tendrán que ceñirse a la horquilla establecida por el Ministerio en el Real Decreto-ley de medidas urgentes para la racionalización del sistema educativo.

 Este es el margen de maniobra mínimo que exigían los rectores gallegos desde que se conocieron los detalles de la nueva norma. Ayer, los tres volvieron a reunir con Jesús Vázquez en Vigo con motivo de un encuentro de la Conferencia de Rectores de las universidades del Suroeste de Europa (CRUSOE). La “amplia flexibilidad” que dio Wert a las autonomías para aplicar la subida de tasas deja en el tejado de la Xunta la fijación de los precios. Aunque avisan de que todavía no hay ninguna decisión firme, fuentes de la Consellería señalan que usarán esa libertad que les ha confirmado Wert a la hora de decidir las tasas para limitar la subida al IPC. Con todo, los rectores intentarán que las tasas no se muevan de sus niveles actuales, una meta que ahora les toca negociar con Vázquez. Los alumnos pagan aproximadamente entre el 13% y el 14% de la matrícula —las universidades no saben qué parte paga el alumno del coste total de los cursos. El decreto establece que, como mínimo, el estudiante deben costear el 15%.

En las segundas y terceras matrículas, la Xunta acatará los mínimos del decreto: el 30% de los costes en segunda matrícula; el 65% en la tercera y el 90% en la cuarta. “La comunidad tiene capacidad para escoger los precios públicos y va escoger siempre el mínimo. Nuestro deseo es que se congelen”, reitera Juan Casares Long, rector de la Universidade de Santiago, que espera que los precios estén fijados a principios de julio. Otra de las peticiones de los rectores consiste en que los que repitan materia por suspender no sufran el incremento de la penalización si ya estaban matriculados en la universidad al entrar en vigor el decreto. “Queremos que por lo menos no afecten a los estudiantes ya matriculados”, explica el rector compostelano. Si finalmente la Xunta acepta esta demanda, la subida en las segundas, terceras y cuartas matrículas se retrasará un año, porque los que comenzarán el nuevo curso en septiembre lo harán siempre en primera matrícula.

Casares Long pide que el incremento no afecte a alumnos ya matriculados

Por otra parte, el Consello da Xunta dio el visto bueno ayer al proyecto de la futura Lei de Universidades, una norma que según Jesús Vázquez, introducirá equilibrio en la oferta de estudios del sistema universitario gallego y fomentará la especialización y la diferenciación de los campus. Este diario intentó, sin éxito, hacerse con el texto en la tarde de ayer, pero la petición fue denegada tanto por la Consellería de Cultura e Educación como por Presidencia, que se comprometieron a colgar hoy el documento en la web de la Xunta. Lo que sí manifestó el conselleiro es que las carreras “tendrán que demostrar su viabilidad”.