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Deusto debate sobre el papel de la justicia para la convivencia en Euskadi

Pagazaurtundua y Goirizelaia oponen sus visiones en un mismo escenario

Goirizelaia, con chaqueta blanca, junto a Ibarra y Carmena, ayer en Bilbao. A la izquierda, Pagazaurtundua.
Goirizelaia, con chaqueta blanca, junto a Ibarra y Carmena, ayer en Bilbao. A la izquierda, Pagazaurtundua.

Universidad de Deusto, Bilbao. La abogada y dirigente abertzale Jone Goirizelaia se dispone a tomar la palabra en un seminario sobre Justicia para la convivencia. Expone su visión sobre el fin de la violencia y la situación de los presos. A escasos metros, en la misma mesa, presta atención la presidenta de la Fundación de Víctimas del Terrorismo (FVT), Maite Pagazaurtundua, cuyo hermano Joseba fue asesinado por ETA en 2003. No comparte lo que escucha y no tarda en exponer su versión sobre el nuevo escenario sin actividad armada. Los puntos de acuerdo apenas existen, pero el diálogo entre polos tan opuestos es nuevo. ¿Una foto del cambio? “Depende…”.

La propia Goirizelaia reconoció ayer, ante los medios, que eventos como el de la universidad bilbaína constituyen una experiencia “muy positiva”, ya que permiten un intercambio de valoraciones y propuestas entre gente de “distintos ámbitos”. El objetivo, sin embargo, debe pasar por convertir las palabras en “conclusiones” para avanzar hacia la reconciliación. En ese camino, afirmó, la justicia debe ser “transicional” y utilizarse como herramienta política, en materia penitenciaria, para impulsar el salto del terrorismo a la paz. Pagazaurtundua, en cambio, defendió que no se pueden abordar cuestiones de segundo orden cuando otras nucleares, como la resolución de casi la mitad de los asesinatos de ETA o su repulsa por parte de la sociedad, aún no se han producido.

Loza aboga por colaborar "con discreción" con el Ministerio del Interior

La disparidad de opiniones y su contraste era el objetivo de una jornada encaminada a reflexionar sobre si la justicia para la convivencia en Euskadi debe ser retributiva o restaurativa. En ella tomaron parte cerca de cuarenta personas, como destacados miembros de la judicatura, de instituciones públicas, movimientos sociales y colectivos de damnificados por el terrorismo. Entre ellas, el presidente del Tribunal Superior, Juan Luis Ibarra; la vocal del Poder Judicial Margarita Uria; la asesora del Gobierno vasco para víctimas policiales, Manuela Carmena; el Ararteko, Iñigo Lamarca; o las propias Goirizelaia y Pagazaurtundua. Cada una expuso su opinión en una primera intervención y pudo participar después en el debate.

Los encuentros mantenidos entre reclusos de ETA y sus víctimas no tardaron en salir a la palestra. Con valoraciones y críticas de distinto cariz. Así, Goirizelaia recalcó que el diálogo entre ambos colectivos forma parte de la solución, si bien recriminó que se está “utilizando políticamente” y “contra otros presos”, al aprovecharse para conceder beneficios penitenciarios, lo que supone una “grave vulneración” de la legislación vigente. La presidenta de la FVT, en cambio, rechazó un debate de igual a igual, ya que víctimas y victimarios, según destacó, son conceptos “asimétricos” que no se puede situar en idéntico plano de relevancia.

Más constructivo se mostró el comisionado del lehendakari para la memoria y la convivencia, Jesús Loza, invitado también al seminario. El dirigente socialista valoró los encuentros entre presos y víctimas, al tiempo que reiteró, más allá de las polémicas, que el Gobierno vasco “está absolutamente abierto a la colaboración” con el Ministerio del Interior en esta materia. Así, apeló a “trabajar juntos”, pero “con discreción”.