cine

Antifranquistas de ciudad

Uribe retrata en ‘Miel de naranjas’ la dictadura a través del recuerdo de un joven que hace la mili como secretario de un juez

Uribe (izquierda) y Garate posan ayer en un hotel de San Sebastián con una escultura de Hitchcock.
Uribe (izquierda) y Garate posan ayer en un hotel de San Sebastián con una escultura de Hitchcock.JESÚS URIARTE

Miel de naranjas, el último trabajo del realizador Imanol Uribe (San Salvador, 1950), ofrece otra mirada “agridulce” sobre la posguerra y la resistencia tejida en las ciudades. La cinta, que se hizo en el pasado Festival de Málaga con el premio a la mejor dirección y el de mejor guión novel, se estrena este viernes en los cines. Una cinta, como explicó el realizador, que encierra la vivencia de unos personajes, que aún queriendo “pasar de puntillas” por la vida, el destino les obliga a tomar partido.

“Me encantaría hacer esta película”, pensó Uribe cuando en un concurso de guiones seleccionó como ganador un trabajo que llevaba por título Miel de naranjas, lo firmaba Remedios Crespo. “Un año más tarde me encargaron el trabajo”, recordó el realizador, una propuesta que ha acabado haciendo suya.

Crespo se sirvió de unos diez folios escritos por su padre en los que relataba sus vivencias en la mili, en la que sirvió en 1950 como secretario de un juez militar, una época en la que las sentencias se dictaban sin ningún tipo de prueba.

“Tiene el olor de las películas sobre la Resistencia francesa”, según el realizador

El actor Iban Garate da vida a ese secretario, novio de Carmen, interpretada por Blanca Suárez. La terna principal de actores la completa Karra Elejalde, el juez y a su vez tío de Carmen. Pero lo que primero empieza siendo una historia “de dos se abre” y acaba por dibujar una trama colectiva en la que participan Eduard Fernández, Bárbara Lennie, José Manuel Poga, Nora Navas y Carlos Santos.

La cinta es una especie de “cajón de sastre”, con mucho de thriller, de cine de aventuras, unas cuantas pincelas de una historia de amor, y, por supuesto, el retrato de la lucha antifranquista.

“Tiene el olor de las películas sobre la Resistencia francesa”, apuntó Uribe. Un aura que escapa al tratamiento habitual que el cine español ha brindado a la posguerra, según el realizador, con una especial atención a la resistencia franquista urdida en el ámbito rural o al papel desempeñado por los maquis.

“Ese cine recrea un mundo miserable, oscuro, cutre porque seguramente la realidad era así, pero he querido aprovechar que la película se ambienta en Andalucía y esa luz de Cádiz como contraste. Me parecía una opción más atractiva”, aclaró el realizador.

El cineasta trabaja ahora en una cinta sobre Facundo Cabral y tiene en mente recrear el rodaje de La fuga de Segovia, de la que fue director. “Lo recordamos como algo mítico. Pasaron muchas cosas, el 23-F, y cuenta muy bien lo que fue la transición. Voy a empezar a trabajar en esa historia con tranquilidad”, concluyó.

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