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Rajoy deja solo a Mas con los recortes más impopulares

El Gobierno central no se suma al copago sanitario ni a reducir el sueldo a los empleados públicos

La caída en picado de la inversión y el impago de las deudas del Gobierno con la Generalitat no es el único problema que plantean para Artur Mas los presupuestos del Estado presentados el martes. Las cuentas dejan al presidente de la Generalitat más solo de lo que estaba en su particular lucha contra el déficit público, que, a diferencia de las otras comunidades y de la Administración central, se ha basado en recortes salariales a los funcionarios y en medidas singulares como el copago farmacéutico. Al contrario de lo que preveía hace unos meses la Generalitat, ninguna otra comunidad hasta el momento está siguiendo los pasos del Gobierno catalán, lo que deja a Mas en una situación más complicada de lo que habían previsto sus asesores.

Una de las frases más utilizadas el último año por el Gobierno de CiU cuando tenía que justificar los recortes que estaba aplicando es que no hacía más que adelantarse a lo que harían el resto de comunidades meses más tarde. Pero pasaron las elecciones generales de noviembre y cambiaron pocas cosas. Y ahora, tras los comicios andaluces tampoco hay ningún signo de que el resto de comunidades se lancen a recortar en la misma línea que Mas. Al menos a corto plazo.

Esta situación ha hecho que Mas, a diferencia de Rajoy, tenga ya una ristra de colectivos agraviados. Las dos rebajas de sueldo a los funcionarios —y una tercera en camino que se visualizará en la paga extra de diciembre— y las medidas de copago en la sanidad pública han enfrentado al Gobierno de Mas con la oposición, los sindicatos y han incomodado a parte de las bases de CiU. Con la presentación de los presupuestos de Mariano Rajoy esta semana se ha desvanecido la esperanza del Gobierno de Mas de que las medidas más impopulares que ha tomado quedaran superadas por las del Gobierno central. Pero ni se ha bajado el sueldo a los funcionarios de la Administración General del Estado y, a la espera de que se concreten las reformas sanitaria y educativa anunciadas por el ministro Luis de Guindos, ni tampoco se aplica el copago farmacéutico. Y eso que el recorte medio de cada ministerio alcanza el 16%, frente al 10% que aplicó Mas el año pasado.

Mas albergaba la esperanza de que las medidas de Rajoy superarían las suyas

Así pues, Cataluña es la comunidad que más recortes ha hecho pese a ser la que tiene los impuestos más elevados. CiU no oculta su malestar con el PP por este motivo. Lo que más molesta a los nacionalistas es que por ahora los populares se nieguen a aplicar medidas de copago en la sanidad. Josep Antoni Duran Lleida lleva muchas semanas alertando desde el Congreso que será “inevitable” adoptar medidas de copago, pero de momento el PP no está por la labor. También el secretario general de CDC, Oriol Pujol, ha insistido en que Rajoy está siendo flojo con los recortes. “El Gobierno está haciendo las reformas arrastrando los pies”, dijo tras la última reunión de la ejecutiva de Convergència. Y se preguntó por qué el Gobierno “no ha optado por ninguna figura de copago en algunos servicios para hacer más digerible el ajuste”.

Los dirigentes de Convergència también lamentan que se mantenga el sueldo de los funcionarios. Rajoy no se “atreve” a molestar a este colectivo, lamenta el portavoz del Gobierno catalán, Francesc Homs. Y es que, pese a que Rajoy ya había insistido en que no pensaba bajar salarios a los empleados públicos, CiU todavía albergaba esperanzas de que el PP también incumpliera esta promesa. Eso habría permitido a Mas no ser él quien recorte la paga extra de diciembre a sus funcionarios después de haberles recortado ya la de verano.

CDC lamenta que el Gobierno del PP no se “atreva” con los funcionarios

Ahora, el Gobierno está pendiente de los números que hará el consejero Andreu Mas-Colell para adaptar los presupuestos de la Generalitat a la nueva situación. Los presupuestos quedaron anticuados ya antes de aprobarse en el Parlament, puesto que ni preveían la recesión en la que entraba España ni reflejaban correctamente la previsión de ingresos por las nuevas tasas que ha creado la Generalitat. La reducción de transferencias del Estado las acaba de descuadrar, lo que obligará a un nuevo ajuste.

Ortega advierte de “un punto de inflexión” en la relación con Rajoy

La vicepresidenta del Gobierno catalán, Joana Ortega, advirtió de que si los Presupuestos Generales del Estado no se modifican sustancialmente, se producirá un “punto de inflexión” en las relaciones entre los Ejecutivos catalán y central. En una entrevista a la agencia ACN, la vicepresidenta destacó el “margen de confianza” que su gobierno ya ha concedido a Rajoy, a lo cual este ha respondido con unas cuentas que perjudican a Cataluña. Ortega también reprochó al Gobierno central que no haya rebajado el sueldo a los empleados públicos, cuando la Generalitat ha recortado el 5% del salario a los suyos.

Los presupuestos del Estado no incluyen los 978 millones que el Gobierno central debe a la Generalitat a raíz de las liquidaciones de las inversiones correspondientes a lo dispuesto a la disposición adicional tercera para los años 2008 y 2009. Pero además, Cataluña es la comunidad donde más caerá la inversión pública, hasta el punto que captará el 11,1% del capital para infraestructuras, muy por debajo del 18,6% que fija el Estatuto.

“Hemos sido comprensivos con el PP, recién llegado a La Moncloa, y le hemos dado un margen de confianza para que conociera la situación del país, pero lo que no es de recibo es este trato a Cataluña”, lamentó. Aun así, Ortega confió corregir “los aspectos que dejan a Cataluña marginada” en el trámite parlamentario.