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El alcalde de Rasquera deja ERC para evitar la polémica sobre la marihuana

El municipio organiza unas jornadas para explicar a los vecinos los "beneficios" de plantar cannabis

El alcalde de Rasquera (Ribera d'Ebre), Bernat Pellisa, ya no es militante de ERC: ha decidido darse de baja de su partido para que no se “politice” el proyecto de plantar cannabis que impulsa el Consistorio de la localidad. “No queremos que el proyecto se convierta en una batalla política y pueda ser utilizado contra nosotros más allá de las fronteras de nuestro pueblo. No me gustaría que fueran a por mí solo por ser de ERC. Yo me debo a mi pueblo, que es el que me hizo alcalde, y por eso he salido del partido”, explica Pellisa. Según sostiene, sigue teniendo todo el respaldo de ERC y las puertas abiertas para volver a militar en la formación en el futuro. “El partido respeta mi decisión, tengo su apoyo para lo que sea y siguen contando conmigo, así me lo han hecho saber”, afirma el alcalde, que también ha presentado su dimisión como consejero comarcal de la Ribera d'Ebre por “no tener tiempo” para dedicarse a este organismo.

Pellisa ha viajado esta semana a Holanda para presentar el proyecto en diversos despachos de abogados y recabar apoyos europeos. “También queríamos conocer la realidad de Holanda, la experiencia fue muy buena”, dice Pellisa.

En Rasquera se celebran este viernes unas jornadas para dar a conocer a los vecinos los “beneficios” que darían a la localidad las plantaciones de marihuana. A las ponencias, en las que participan científicos, abogados, políticos y miembros de clubes de fumadores, no está permitida la entrada de medios de comunicación. “Vienen muchos vecinos, están despertando un gran interés y sirven para explicar nuestro proyecto y dar respuesta a todas las dudas que hayan surgido con él”, explica Pellisa. El pleno del Consistorio aprobó el pasado 29 de febrero plantar marihuana en siete hectáreas de terreno para abastecer al club de fumadores ABCDA, que cuenta con 5.000 socios. Este club pagaría 1,3 millones de euros en dos años al Consistorio y se crearían puestos de trabajo. Aun así, la decisión levantó grandes críticas entre la oposición y algunas de las 900 personas que viven en Rasquera. Por eso, al final serán los vecinos quienes decidan si se lleva adelante la plantación o no, mediante una consulta popular prevista para el 10 de abril. Además, según fuentes municipales, ya hay 25 propietarios de fincas interesados en plantar cannabis en Rasquera y han llegado al Ayuntamiento decenas de currículos de todas las partes de Cataluña.

Sin embargo, la plantación a gran escala de esta droga ilegal en Rasquera está levantando suspicacias. La Delegación del Gobierno en Tarragona solicitó toda la documentación del proyecto, tal como hizo la Fiscalía de Tarragona, lo que motivó la apertura de un expediente informativo. Todas estas trabas han provocado el retraso del proyecto y aún no se han empezado instalar los invernaderos para la marihuana. “Hay unos pasos que seguir y los respetaremos, ya tenemos cultivos privados de marihuana, pero este proyecto es diferente, lo sabíamos desde un principio, poner las semillas será lo último que haremos”, concluye Marta Suárez, portavoz de la ABCDA.

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