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L'Ametlla de Mar rechaza construir el primer parque eólico marino de España

El alcalde sostiene que las instalaciones repercutirán de forma negativa en el turismo y la pesca

La Generalitat promueve la construcción del primer parque eólico marino de España frente a la costa de L'Ametlla de Mar (Baix Ebre). Sin embargo, el proyecto causa un fuerte rechazo en la población. Por eso, ayer todos los grupos políticos del Consistorio exigieron al Ejecutivo catalán que retire la propuesta porque las instalaciones dañarían los dos pilares económicos del municipio: el turismo y la pesca.

Este parque eólico marino, conocido como proyecto Zèfir, se ubicaría frente a la urbanización Les Tres Cales y Cala nova. Lo impulsa el Institut de Recerca en Energia de Catalunya (IREC) y, si finalmente se lleva a cabo, en una primera fase se instalarán cuatro aerogeneradores a menos de 3 kilómetros de la costa anclados a 45 metros de profundidad. Cada molino sobresaldrá 195 metros del nivel del agua, sus aspas medirán 75 metros, y tendrán un a potencia de 20 MW. En una segunda fase, se instalarán, 20 kilómetros mar adentro, hasta ocho molinos más, con el doble de la potencia de los primeros.

La Generalitat anunció el proyecto el 23 de diciembre y el alcalde de la localidad, Andreu Martí, a pesar de formar parte de CiU, sostiene que hasta ese momento no supo con certeza que se instalaría que el parque marino frente a su municipio. El Ayuntamiento tiene hasta el 18 de enero para presentar alegaciones y rechaza negociar con la Generalitat. “Hay cosas que no tienen precio y yo trabajo para el pueblo de L'Ametlla de Mar. Espero que la Generalitat reconsidere su posición”, dijo ayer Martí. De lo contrario, el alcalde amenaza con convocar una consulta popular.

En el pueblo, de 7.000 habitantes, se ha creado la Coordinadora Anti Parque Eólico, formada por vecinos, abogados, biólogos y la Asociación de Empresarios del municipio. “Hay un gran número de aves que pueden impactar contra los molinos, y los aerogeneradores destrozan el fondo marino”, asegura su portavoz, Mayte Puell. Los cables se conectarían con la cercana central nuclear de Vandellòs, algo que a juicio de Puell, “haría desaparecer la posidonia, con lo que los peces huirían. Además, el ruido de los molinos se oirá desde el centro del pueblo, aunque no haga viento”, esgrime la portavoz de la agrupación. En un primer momento la Cofradía de Pescadores se mostró favorable al parque eólico marino si se negociaban indemnizaciones por el descenso de capturas. Sin embargo, ayer dieron marcha atrás por la presión de algunos pescadores. “Nos adherimos a la posición de los representantes del pueblo. Aaún no habíamos estudiado el proyecto en profundidad”, concluyó ayer Josep Tomás Margalef, secretario de la entidad.