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Entrevista:Paco Ibáñez | Cantautor

"Me gusta ser un atizador de conciencias"

Barcelona
Paco Ibáñez (Valencia, 1934) actuará por primera vez en el Liceo de Barcelona el próximo lunes, 23 de abril, el Día del Libro y de la Rosa. Se declara impresionado, quizá no tanto por el solemne escenario como por la red Ópera Abierta, que conecta el teatro con más de 70 universidades: el recital será retransmitido por Internet. A sus más de 70 años, el cantante conserva intacta su capacidad de indignación, de rabia, ante las cosas que no le gustan.

Paco Ibáñez vive en Barcelona desde hace 12 años. En su ático de la calle de Valencia, junto a su sala-estudio, con una mesa atiborrada de papeles, dos ordenadores y numerosos micrófonos, tiene un taller de ebanistería, oficio que aprendió de su padre carpintero y anarquista. Acaba de hacer unas castañuelas, en ébano, maravillosas, para un amigo francés, que quería que fueran "muy españolas". Les ha dado forma de miura. También ha hecho el "biombo de los poetas", pieza a pieza, con las caras de todos los autores a los que canta. Los que cantará el lunes en el Liceo, de Cernuda a Alberti, León Felipe, Gil de Biedma, Blas de Otero, Lorca y tantos otros.

"Con la extrema derecha no hay que tener piedad. Es enemiga de la humanidad, y al enemigo ni agua"

"Brassens me hizo descubrir la canción. Aprendí que con ella se pueden divulgar mensajes profundos"

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El recital será retransmitido en www.aflordetiempo.com. En la web, con diseño del pintor Josep Guinovart, habrá un apartado a través del cual se podrá enviar por correo electrónico la letra de sus canciones y una rosa.

Pregunta. Cuando usted canta A galopar, a galopar, ¿saben los jóvenes que es un poema de Alberti?

Respuesta. Si lo saben, mejor, pero si no el contenido de la canción les ayudará a pensar, a descubrir quién es el enemigo, quién nos quiere robar el alma, el corazón, la vida, la identidad, los tomates y las manzanas reinetas. Por ejemplo, ése que lleva bigote y que ahora se ha dejado melena y se pasea por Moscú haciendo negocios. Hay que repetirlo: "A galopar / a galopar / hasta enterrarlos en el mar".

P. ¿A quién echaría al mar?

R. A esos que parecen querer otra guerra civil y que encima hacen que gente ignorante entre al trapo.

P. ¿De dónde vienen sus ideas?

R. En lo artístico, de mi padre, que era un gran ebanista; de mi tía, que bailó con Antonia Merce, y de un pariente tenor. Mi madre era una campesina vasca, de una enorme sensibilidad. Yo le cantaba canciones de Jorge Negrete.

P. ¿Y las ideas políticas?

R. Mi padre era dirigente de las juventudes anarquistas y estaba en el sindicato de la madera. Estuvo en los campos de Saint Cyprien y de Argelès... Ellos fueron los grandes perdedores de la guerra, y si no levantamos este país nosotros seremos los grandes perdedores de la posguerra.

P. ¿Siguen vigentes los cantautores?

R. Sí. Las canciones sirven para despertar conciencias. Si dejas sola a la gente tiene tendencia a dormirse, a anquilosarse. A mí me gusta ser un atizador de conciencias.

P. ¿Cuántos idiomas habla?

R. El euskera, el castellano, el francés y el italiano. El catalán sólo lo chapurreo por culpa de los catalanes. En cuanto ven que tengo la más mínima dificultad, se pasan al castellano. Ahora, a cada catalán que conozco le obligo a que me hable como mínimo cinco minutos en catalán. Así aprendo.

P. ¿Interesa a los jóvenes lo que usted canta?

R. No. Viven lo que les toca vivir. Muchos de ellos están anglosajonizados, macdonalizados. El inglés es la lengua de Shakespeare, pero la cultura que nos llega es imperialista y castradora, se te mete en casa, te roba tu identidad.

P. Conoció a Neruda en París.

R. Yo hacía radio y coincidimos. Le canté un trozo de mi primera canción y me dijo: "Tú tienes que cantar uno de mis poemas".

P. Pero de quien aprendió usted de verdad canción y poesía fue de Brassens, ¿verdad?

R. En París me di cuenta de que todos los franchutes estaban enganchados a Brassens y yo seguía con Jorge Negrete. Fue todo un descubrimiento y más aún cuando Pierre Pascal tradujo sus letras al español para que yo las cantara. Brassens es el Bach de la canción. Me hizo descubrir toda la canción y también aprendí de él que con la canción se pueden divulgar mensajes muy profundos.

P. En 1973 le prohibieron cantar en España.

R. Yo ya estaba en París y me avisaron de que no volviera. Y algo debía haber de verdad, porque cuando regresé, mucho después que Carrillo y Pasionaria, en el aeropuerto de Barcelona me encontré con un amigo de cuando hacía radio y que era policía. Me dijo: "Perdona, Paco, pero te tengo que detener". Me estaba esperando gente de Ariola y le dije, vale, como con ellos aquí mismo y vuelvo para que me detengas. Cuando regresé ya estaba todo arreglado.

P. ¿Cómo ve el presente?

R. Estamos viviendo un momento de gran trascendencia. La derecha intenta que cierres los ojos; la izquierda, que los abras; la extrema derecha es asesina y con ella no hay que tener piedad. Es enemiga de la humanidad y al enemigo, ni agua. Hay que volver a cantar a Alberti: "

A galopar / a galopar / hasta enterrarlos en el mar". Con una buena derecha, si la hay, se debería poder razonar.

P. ¿Y el futuro?

R. [Paco se levanta y regresa con una guitarra y se pone a cantar] "Que ocorre na terra? / ¿Que ocorre rapaz? Se son pesadelos, / eu quero espertar". Es un poema de Antonio García Teixeiro. El futuro está en este mundo. Y esto es para los jóvenes: defender la tierra y la naturaleza.

[Este poema forma parte del próximo disco de Ibáñez, Vivencias, en el que incluirá canciones en euskera, castellano, gallego, francés, provenzal, portugués, catalán e italiano].

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 20 de abril de 2007