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Nokia 3310: ¿cambiarías tu ‘smartphone’ por un móvil tonto?

El éxito del lanzamiento del mítico terminal se debe tanto a la nostalgia como a la tendencia a la desconexión, pero no podemos pasar sin los teléfonos inteligentes

Presentación del Nokia 3310 en el Mobile World Congress de Barcelona. EPV

El Nokia 3310 se ha convertido en el rey mediático del Mobile World Congress, que se ha celebrado esta semana en Barcelona. El terminal resucitado de la mítica compañía finlandesa, cuya marcha comercial compró HMD, otra empresa finesa cuesta 49 euros y apenas sirve para llamar y mandar mensajes —cuidado SMS, nada de WhatsApp—, pero ha eclipsado a terminales increíbles como el Huawei P10 o el LG G6, que cuestan más de 650 euros, que también se presentaron en la feria. ¿Y cuál es la razón de este inusitado interés por este dispositivo básico y hasta tosco?

Los expertos han apuntado a el Nokia 3310 representa esa tendencia creciente a la desconexión, a la que apuntan millones de usuarios que están hartos de recibir WhatsApp y notificaciones de Twitter y Facebook inundando sus teléfonos inteligentes cada minuto con un pitido irritante, y desean volver a los tiempos idílicos del silencio, solo interrumpido por llamadas y los SMS.

Se les denominan dumbphones o móviles tontos en contraposición a los smartphones o teléfonos inteligentes. Son ideales para esos usuarios estresados que desean que su segundo móvil, de uso personal, respete sus tiempos de ocio y de solaz. Al carecer de conexión a la Red, no se pueden usar ni siquiera en los ratos muertos, cuando tenemos la tentación de ocuparlos navegando aleatoriamente por páginas web de cotilleos o deportes o consultar el email, donde solo llegan notificaciones de Google y spam publicitario.

El Nokia 3310 frente al Nokia 6, el último modelo de la marca.
El Nokia 3310 frente al Nokia 6, el último modelo de la marca. REUTERS

No podemos prescindir de los 'smartphone' porque el 'homo sapiens' se ha convertido en 'homo mobile'

Pero el Nokia 3310 no ha inventado nada. Hay decenas de fabricantes que venden millones de móviles tontos al año (los fabricantes prefieren usar el término más políticamente correcto de móviles de “gama de entrada”). Solo en España, Alcatel vendió el año pasado 600.000 de estos móviles básicos. El éxito del Nokia 3310, el terminal más emblemático de todos los tiempos, que vendió más de 125 millones de unidades desde que se lanzaras en el año 2000, se explica más por su capacidad para disparar la nostalgia de los usuarios, una especie de vuelta atrás como las series de tanto éxito tipo Cuéntame, que escarban en los recuerdos para cautivar la atención.

Jugar otra vez al Snake, pulsar impulsivamente los botones de los números para hacer una llamada o pasar manualmente los menús es como visitar el colegio de nuestra infancia o la discoteca de barrio cerrada de la adolescencia. El Nokia 3310 es el Cuéntame de la telefonía móvil.

Pero que nadie se haga ilusiones de que volveremos a ese edén silencioso de hace una década, solo interrumpido por alguna llamada o SMS ocasional. Echamos de menos más en los bolsillos a nuestros smartphones que a la cartera porque nos conectan con un mundo nuevo, tan virtual como vital. El tráfico de datos móviles en España ha crecido un 50% en el último año y un 85% el de vídeo. El homo sapiens ha pasado a ser un homo mobile porque el móvil es ya nuestro apéndice más versátil y necesitamos que sea multiusos e inteligente. Pero tengan cuidado. En una pintada callejera se leía: “Cuanto más listo es tu móvil, más tonto te vuelves tú”.

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