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Reportaje:

Dell se aleja del modelo de 'fabricación a la carta'

La compañía recorta 8.800 empleos, externaliza la fabricación y apuesta por las equipos estándar para volver a ser competitivo

Dell, el que fuera el primer fabricante mundial de ordenadores, se encuentra en medio de una profunda reestructuración que va a suponer más despidos que los anunciados en mayo de 2007. El recorte de empleos se traducirá en 8.800 despidos, 5.500 de los cuales ya se han hecho efectivos, según reconocía el propio Michael Dell, fundador y presidente de la compañía durante su reunión anual de accionistas.

La nueva reducción de plantilla se llevará a cabo a lo largo de este trimestre y va a afectar a todas las áreas de la compañía "No estamos satisfechos con la situación actual y tenemos la misión de arreglarla", aseguró Dell.

La intención de Dell es lograr una reducción de costes anual que llegue a los 1.920 millones de euros hasta 2011. Los planes del fabricante tejano pasan por externalizar más actividades de fabricación. Esto supone un gran cambio en la estrategia de Dell quien mantenía la mayor parte de la actividad manufacturera bajo su control y defendía que su modelo era tan eficaz que permitía mantener unos costes tan competitivos como los asiáticos.

Pero los tiempos han cambiado. Tanto que entre las nuevas medidas, la compañía se ha dispuesto a reducir el número de equipos fabricados a la carta, otra de sus estrategia diferenciadoras que permitía a sus clientes configurar los equipos de acuerdo a sus necesidades. La intención de la firma es ofrecer una mayor variedad de equipos estándar para ganar en agilidad y competir con HP, Acer, Toshiba o Sony.

Esta decisión aleja a Dell de un modelo de negocio que marcó toda una era. La compañía llegó a superar a las grandes marcas de los 90 como Compaq, HP e IBM con un modelo directo, en el que no aparecen intermediarios.

Los pedidos se realizan por Internet, teléfono o agentes comerciales en el caso de las grandes empresas. El gran truco de la compañía tejana es que fabricaba los equipos de acuerdo con los pedidos lo que le permitió eliminar los stocks o al menos reducirlos a la mínima expresión.

Pero los precios asiáticos han podido con la tejana, que incluso ha anunciado el cierre de una de sus plantas más impotantes situada en Austin, todo un emblema para la ciudad que vio nacer a Dell.