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Londres permite la extradición del autor del mayor ataque informático al Gobierno de EE UU

El ministro del Interior británico debe autorizar la entrega a las autoridades norteamericanas

El tribunal londinense de Bow Street ha dado el visto bueno para que el pirata informático británico Gary McKinnon, requerido por las autoridades de Estados Unidos en relación al ataque más importante a los ordenadores de la Administración norteamericana, puede ser extraditado a ese país.

El juez Nicholas Evans permitió hoy la extradición de McKinnon, pero será ahora el ministro británico de Interior, John Reid, quien tenga que tomar la decisión final.

McKinnon, de 40 años, accedió supuestamente a ordenadores de la Administración Nacional para la Aeronáutica y el Espacio (NASA), el Ejército, la Marina, el Departamento de Defensa y la Fuerza Aérea de EEUU entre febrero de 2001 y marzo de 2002, en la mayor operación de piratería sufrida hasta ahora por el gobierno de EEUU.

Tras conocer el dictamen, McKinnon dijo que lamentaba haber accedido a los ordenadores del Gobierno, pero expresó su sorpresa por la falta de seguridad del sistema informático.

El mes pasado, sus abogados afirmaron ante el tribunal de Bow Street que el británico podía ser enviado a la base estadounidense de Guantánamo (Cuba) si era extraditado.

McKinnon, detenido en Londres en junio de 2005, empleó el pseudónimo Solo para acceder desde su casa, en el norte de Londres, a los archivos de los ordenadores.

Al parecer, McKinnon borró archivos importantes y copió un documento con nombres de usuarios. El Gobierno norteamericano estima que tratar de localizar los problemas para corregirlos le ha costado cerca de un millón de dólares. El pirata admitió haber entrado en redes informáticas militares aunque aseguró que sólo lo hizo por curiosidad.

Pena de cinco años de prisión

De ser extraditado a EEUU, McKinnon puede afrontar una pena máxima de cinco años de prisión y una multa de unos 227.650 euros.

En el pasado, EEUU no pidió la extradición de piratas informáticos que atacaron redes estadounidenses desde el extranjero.Sin embargo, el Gobierno de ese país ha endurecido sus leyes contra los delitos informáticos desde los atentados del 11 de septiembre de 2001 contra el Estados Unidos.