El dominio '.cat', una polémica decisión

La creación de un sufijo para una comunidad lingüística podría perjudicar al sistema de ICANN

La aprobación del dominio '.cat' ha generado cierta polémica entre los expertos en dominios, no tanto poreue pueda abrir la puerta para que las comunidades culturales y lingüísticas logren privilegios reservados a Estados, sino porque hay quien considera que puede poner en peligro el sistema de dominios creado por ICANN.

Más información
ICANN aprueba un dominio propio para la cultura catalana
El Gobierno no apoya el dominio ".ct" porque Cataluña "no es un Estado"
El ayuntamiento de Barcelona inicia el cambio al dominio ".cat"
Nace la primera página bajo el dominio '.cat'

Este organismo administra fundamentalmente la creación y gestión de dos tipos de direcciones de Internet de primer nivel, identificadas por un sufijo como '.com' o '.net'. Los dominios de primer nivel con código de país (ccTLD, en sus siglas en inglés) son siempre "sufijos de dos letras, se corresponden con un país localización geográfica, y su uso está restringido a los habitantes de ese territorio", según la documentación que ICANN ofrece en su página web

Aunque podría parecer que la inclusión en esta definición del "territorio" o la "localización geográfica" permite que cualquiera opte a un ccTLD existe un requisito más. ICANN aclara que no es su labor "decidir qué es y qué no es un país", por lo que restringe la adjudicación de estas direcciones a la lista creada por Oficina Internacional de Estandarización sobre este tema. Cataluña no se encuentra entre los países presentes en la especificación 3166-1 de esta organización, que relaciona los países con un código de dos letras, por lo que PuntCat tuvo que optar a otro tipo de dominio, el genérico.

ICANN explica que los dominios de primer nivel de carácter genérico (gTLD, en sus siglas en inglés) tienen normalmente tres letras -como el '.com', '.edu', '.gov', '.int', '.mil', '.net' y el '.org', creados en 1980- y pueden ser clasificados a su vez en dos tipos, según estén apoyados o no por una organización concreta. Si lo están se consideran 'gTLD esponsorizados', como en el caso del dominio concedido a PuntCat.

La decisión ha recibido críticas de destacados expertos desde que se planteó la creación del '.cat'. Bernard Turcotte, por ejemplo, presidente de la Autoridad Registradora de Canadá -organismo equivalente a NIC.es, encargado de la gestión del '.es'-, afirmaba en mayo de 2004 que esta decisión no debía tomarse sin "antes haber establecido una clara política" sobre el tema, porque la concesión del '.cat' en los términos que se ha producido haría "difícil, si no imposible, el rechazo de cualquier otra solicitud similar" basada en criterios lingüísticos o políticos.

En su opinión habrá muchas más peticiones como la de PUntCat que colocarán a ICANN en una indeseada posición en la que se tendrá que "juzgar políticas y culturas, una situación extremadamente indeseable en el mejor de los casos y bastante contraria a lo que entiendo son los valores fundamentales de Internet". En su comentario, que puede leerse en la web de ICANN, Turcotte resalta su condición de miembro de una comunidad lingüística minoritaria.

Por otro lado, las dos principales asociaciones de internautas españoles hacen interpretaciones ligeramente distintas de esta decisión. En declaraciones a Europa Press, La Asociación de Usuarios de Internet (AUI) augura "mayor complejidad" en la Red. Miguel Pérez Subías, de la AUI, considera que "puede ser de utilidad en el ámbito cultural", si bien añade que "por debajo del ámbito nacional se puede producir una locura", para las entidades que tengan voluntad global, especialmente el caso de marcas, que causará una mayor complejidad en el funcionamiento de la Red.

Víctor Domingo, de la Asociación de Internautas (AI) destaca la "independencia" con respecto al dominio '.es' sin "mayores consecuencias". Para Domingo, esta aprobación es "el triunfo de una parte de la sociedad civil, que son internautas que se expresan en catalán".

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS