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Un traje biónico para ser tan fuerte como Sansón

El robot japonés HAL-5 detecta el movimiento humano a través de las señales eléctricas de la piel y lo amplifica

Como la pócima mágica que convertía a Asterix el galo en un superhombre capaz de deshacerse de una cuadra de romanos en un periquete, el profesor e ingeniero Yoshiyuki Sankai, de la Universidad de Tsukaba, ha inventado un exoesqueleto de 15 kilos de peso, capaz de detectar los movimientos musculares a través de las señales eléctricas de la piel y amplificarlos mediante una poderosa batería incorporada. Así, "los humanos podrán transformarse en superhombres en un futuro próximo", dijo su creador durante la presentación.

Las aplicaciones pueden ser muchas. El grupo que ha desarrollado el traje biónico HAL-5 sugiere que, además de ayudar a elevar cargas pesadas, permitirá subir las escaleras a personas discapacitadas. Porque también está programado para moverse espontáneamente, sin el estímulo de las señales de movimiento humano, por lo que es un invento especialmente interesante para personas de movilidad reducida y ancianos.

El prototipo será exhibido en la Exposición Mundial de Aichi, Japón, un país con un mercado creciente en tecnología diseñada para personas mayores, cada vez más numerosas en el país oriental.

Un informe oficial publicado la semana pasada anunciaba un récord en este sentido: los ancianos ya son el 19,5% de la población, un porcentaje que probablemente crecerá rápidamente, sobrepasando el 35% en 2050.