La economía de EE UU crece un 3,3% en el segundo trimestre, dos décimas más de lo previsto
La realidad ha dejado corta todas las expectativas oficiales, que en julio eran del 2,4% y en agosto del 3,1%
La economía estadounidense supera mes a mes todas las expectativas de los analistas, y deja pequeñas las previsiones oficiales. Si a primeros de agosto la Reserva Federal auguraba un crecimiento del 2,4% entre abril y junio de este año, y apenas 30 días después el Departamento de Comercio revisaba esta cifra al alza hasta el 3,1%, el Departamento de Trabajo ha dado hoy el dato oficial, aún mejor si cabe: un 3,3% creció el producto interior bruto (PIB) en ese periodo.
Impulsada por el gasto militar (que sufrió la mayor subida desde el tercer trimestre de 1951, cuando Estados Unidos combatía en Corea) y el consumo provado, la mayor economía mundial se acelera al fin tras medio año en estado "anémico" con un crecimiento del 1,4%. Los analistas auguraban un crecimiento del 2,9%, superior a las primeras previsiones, pero ni en sus mejores sueños pudieron adivinar la cifra real.
Destrucción de empleos
Desde el tercer trimestre de 2002 no crecía tanto la economía (entonces fue un 4%), que parece ahora recuperarse de la postración pasada pese al déficit disparado (superior al 6% del PIB), la poca confianza de los consumidores y la destrucción de empleos continuada.
El gasto de consumo (que representa dos tercios del PIB) pasó del 2% al 3&, impulsado sobre todo por la compra de bienes duraderos. Pero la mayor subida correspondió al gasto del Gobierno federal, que se disparó un 25,5%, su mayor progresión desde 1967, sobre todo por el sector militar.


























































