La crisis del coronavirus

Las autonomías endurecen las restricciones y Castilla y León plantea un confinamiento estricto

La Comunidad Valenciana adelanta el toque de queda, Extremadura clausura los bares en las capitales de Cáceres y Badajoz y La Rioja limita las reuniones a cuatro personas

Los Reyes Magos reciben a los niños de Santiago de Compostela, protegidos por mamparas. En vídeo, nuevas restricciones de la Comunidad Valenciana. FOTO: ÓSCAR CORRAL / VÍDEO: COMUNIDAD VALENCIANA

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Las autonomías dejan atrás el alivio de las restricciones que caracterizó a las fechas navideñas: la Comunidad Valenciana adelanta el toque de queda y prorroga su cierre perimetral, Extremadura clausura los bares en los municipios con mayor incidencia del virus y La Rioja solo permite las reuniones sociales de cuatro personas. Estas regiones se suman a Cataluña y Aragón, que ya anunciaron el endurecimiento de las limitaciones para parar la transmisión del virus. Con el mismo objetivo, el comité de expertos de Castilla y León pide un confinamiento domiciliario “corto pero eficaz”, y la Junta lo estudiará mañana en el Consejo de Gobierno al que ha convocado a los expertos.

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Este martes, el presidente de la Comunidad Valenciana, Ximo Puig, ha anunciado las normas que regirán en el territorio en las próximas semanas. Una de las medidas más relevantes es la extensión durante todo el mes de enero del cierre perimetral de la autonomía, que en esta comunidad se mantuvo en vigor durante toda la Navidad sin excepciones para reuniones familiares o de allegados, a diferencia del resto de España. Además, la Generalitat avanza el toque de queda en una hora, a las 22.00, y ordena el cierre de la hostelería a las 17.00. Y se confina durante dos semanas a 29 poblaciones donde la incidencia del virus es crítica: en la provincia de Alicante, Alcoi, Castalla y Polop; en la de Castellón, Borriol, Atzeneta del Maestrat, Soneja y Jérica; y en la de Valencia, Xàtiva, Ontinyent, Oliva, Utiel, Llíria, Canals, Ayora, Massanassa, Sedaví, Sollana, Guadassuar, Daimús, Benigànim, Moixent, Cheste, Sinarcas, Anna, Quatretonda y Bonrepós i Miranbell, Alfafar, Llocnou de la Corona y Benetússer.

Las nuevas medidas incluyen la prohibición de fumar en las terrazas de bares y restaurantes y se limita a cuatro personas el máximo permitido por mesa. También se reduce del 50% al 30% el aforo en los comercios. El presidente valenciano ha anunciado una nueva batería de medidas tras la reunión de la Mesa Interdepartamental para la Prevención y Actuación frente a la covid-19, en la que se han analizado los últimos datos sobre la pandemia en la Comunidad Valenciana y se han adoptado estas restricciones. “La transmisión del virus crece a un ritmo exponencial y requiere de una respuesta de la Generalitat”, ha dicho Puig, quien asegura que, a pesar de los malos datos, la Comunidad dispone de suministros, instalaciones y personal suficiente para encarar la situación.

Las medidas no afectarán a la vuelta al colegio el próximo 7 de enero, ya que, según el presidente valenciano, los expertos coinciden en que las aulas son espacios seguros. “No podemos dejar que el virus siga perjudicando su futuro [de los estudiantes]”, ha dicho.

Extremadura cierra bares y La Rioja limita reuniones

En Extremadura, la comunidad con mayor incidencia del virus (604 casos en los últimos 14 días por cada 100.000 habitantes) las clases sí se verán afectadas. El Gobierno extremeño ha anunciado que solo Infantil y Primaria volverán a clase el 11 de enero de forma presencial. El resto de estudiantes tendrán que hacerlo de forma virtual al menos hasta el 17 de enero.

Además, en esta comunidad cerrarán los locales de hostelería y restauración, el comercio no esencial y los espectáculos y centros de ocio en aquellas localidades mayores de 5.000 habitantes que presenten una incidencia superior a 500 diagnósticos. Entre esos municipios están las capitales provinciales, Badajoz y Cáceres, además de Coria, Almendralejo, Don Benito, Azuaga, Castuera, Fuente del Maestre, Navalmoral de la Mata, Villanueva de la Serena, Calamonte, Aceuchal, Montijo, Puebla de la Calzada, Olivenza y Villafranca de los Barros. También se ha decretado el cierre perimetral de Zarza la Mayor, Cabezuela del Valle, Torreorgaz y Pueblonuevo del Guadiana, que se unen a los municipios donde ya estaba en vigor, Calamonte y Fuente del Maestre. Las restricciones entrarán en vigor el jueves 7 de enero y tendrán una duración inicial de siete días, aunque serán revisables.

El vicepresidente segundo y consejero de Sanidad y Servicios Sociales de la Junta de Extremadura, José María Vergeles, ha justificado la adopción de estas medidas porque la situación es “muy complicada” en la región. Su objetivo es “enfriar” las cifras de incidencia acumulada del coronavirus “a través de una reducción drástica de la movilidad”.

La Rioja también amplía las restricciones a partir del 7 de enero: prohíbe las reuniones de más de cuatro personas y adelanta el toque de queda a las 22.00. La portavoz del Gobierno riojano y consejera de Salud, Sara Alba, ha dicho que “urge reducir el ritmo de contagios”. Ha pedido a los ciudadanos que “permanezcan en sus hogares salvo para lo estrictamente necesario” y también ha solicitado el “uso de la mascarilla siempre, incluso en el ámbito domiciliario, especialmente quienes convivan con mayores o personas vulnerables”.

Aragón se adelantó la semana pasada, anunciando que reinstauraba el cierre perimetral de la comunidad y de cada una de sus provincias desde el 4 de enero, además de la clausura de la actividad no esencial a las 20.00. Cataluña confirmó este lunes que desde el 7 de enero cierran perimetralmente todos los municipios durante 10 días y, además, se impedirá la apertura de los centros comerciales. El fin de semana solo se permitirá la actividad de los establecimientos esenciales. El presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, también adelantó este lunes que el cierre perimetral de su comunidad se extenderá más allá del 10 de enero, cuando terminaba originalmente —aunque se han permitido reuniones familiares en Navidad—.

Además, la consejera de Sanidad de Castilla y León, Verónica Casado, ha anunciado que su comunidad pedirá un confinamiento de dos semanas en el próximo Consejo Interterritorial. Ha defendido una reclusión “que fuera corta pero eficaz” y ha considerado que “este sería un buen momento para hacerlo”. Horas después, la Junta matizó sus palabras y precisó que no hay ninguna decisión adoptada respecto a las propuestas de los expertos.

La consejera de Sanidad asegura que hace suyas todas las recomendaciones del comité de expertos, incluida la de llevar a cabo un confinamiento domiciliario de dos semanas, aunque la Junta no tiene competencias para llevarla a cabo. La consejera dijo que esta medida tan tajante debe partir del Gobierno, ya que las autonomías no tienen competencias, y recalcó la necesidad de disponer de ese instrumento jurídico si, llegado el caso, fuera necesario.

Estas decisiones de los Gobiernos autónomos llegan con el aumento de casos que se percibe en los informes del Ministerio de Sanidad. Los diagnósticos notificados han subido un 25% en siete días, de 24.462 del 28 de diciembre a los 30.579 del lunes 4 de enero. Medido en incidencia acumulada en 14 días, que al abarcar un periodo más largo permite ver las tendencias más consolidadas, esta sube de 246,19 a 272,22 en ese tiempo, por encima del límite de riesgo extremo.

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