La crisis del coronavirus

China encuentra una muestra viva de coronavirus en un embalaje de bacalao congelado

El hallazgo indica que el virus podría usar productos refrigerados como portadores a larga distancia

Pruebas masivas de coronavirus en la ciudad costera china de Qingdao, el pasado martes.
Pruebas masivas de coronavirus en la ciudad costera china de Qingdao, el pasado martes.STR / AFP

China ha encontrado por primera vez muestras de coronavirus activo en el empaquetado exterior de alimentos congelados. El hallazgo plantea la posibilidad, aunque remota, del contagio por tocar ese tipo de superficies, según ha planteado su Centro Nacional de Prevención y Control de Enfermedades (CDC).

El virus activo se detectó en un cargamento de bacalao congelado de origen que no se ha precisado, en el transcurso de las investigaciones para determinar el origen del brote de covid que se detectó la semana pasada en la ciudad portuaria china de Qingdao, que ha infectado a 13 personas. El CDC ha trazado el origen del pequeño brote en dos estibadores del puerto que tocaron esa carga y que fueron trasladados, aún sin síntomas, a un hospital de la ciudad. El hospital no desinfectó sus equipos de manera adecuada y el virus se transmitió a otros pacientes y personal médico antes de que se detectaran los contagios.

“Es la primera vez en que el nuevo coronavirus vivo se ha aislado en el envoltorio exterior de alimentos en la cadena de frío y que se confirma que el contacto con el empaquetado contaminado puede causar contagio”, ha apuntado el CDC, en un comunicado distribuido este fin de semana. El que el virus pueda sobrevivir largo tiempo en una superficie congelada supone que puede transmitirse en viajes de muy larga distancia, añade.

No obstante, considera “muy bajo” el riesgo de contagio entre los consumidores de esos productos. Hasta el momento no existe constancia de ningún caso.

Pero como medida de precaución, las autoridades sanitarias chinas recomiendan a los trabajadores que manipulen esos alimentos evitar el contacto directo con la piel y no tocarse la cara antes de quitarse la ropa de trabajo y lavarse las manos. También prescribe pruebas de coronavirus con regularidad.

El público en general, en cambio, “puede comprar alimentos con normalidad”, dado que la covid no se contrae a través del aparato digestivo. Los expertos sí aconsejan almacenar separados los alimentos frescos de los congelados y mantener las superficies limpias.

En declaraciones que recoge la agencia Reuters, el epidemiólogo Jin Dong Yan, de la Universidad de Hong Kong, ha puntualizado que la investigación del CDC chino no descarta que, en lugar de que los dos estibadores se contagiaran por tocar el cargamento, pudieran infectarse en otro lugar y fueran ellos los que, al manipularlo, depositaran el virus en el envoltorio.

Capacidad de supervivencia del virus

El subdirector del Departamento de Biología de Patógenos de la Universidad de Wuhan, Yang Zhanqiu, citado a su vez por el periódico Global Times, considera que el hallazgo “ayuda a avanzar en la investigación sobre la capacidad de supervivencia del virus, su estructura vital y, sobre todo, sus orígenes”. Si la secuencia genética de la muestra de virus detectada en los embalajes coincidiera con la que se encuentra en los seres humanos, abriría la posibilidad de que el vector animal fuese una criatura acuática y no los murciélagos o los pangolines, como se ha barajado hasta ahora.

Previamente, el CDC ya había detectado en otras ocasiones restos de virus en la superficie de algunas muestras de otros productos congelados llegados del exterior, aunque en esos casos el patógeno ya no estaba activo y su presencia era mínima. Un estudio publicado en la revista Virology Journal había encontrado ya que el coronavirus puede sobrevivir hasta 28 días en superficies de cristal, metálicas o en el dinero. Si permanece a bajas temperaturas continúa activo aún más tiempo.

En junio, las autoridades sanitarias municipales de Pekín detectaron restos del virus en las tablas que se utilizaban para cortar salmón importado en un mercado de esta capital, de donde surgió un brote que acabó contagiando a más de 300 personas. Desde entonces, el Gobierno chino había ordenado inspecciones más exhaustivas de productos congelados llegados del extranjero. Desde junio ha encontrado restos del coronavirus en 22 muestras de un total de 670.000 analizadas, lo que le ha llevado a prohibir, entre otros, cargamentos de alas de pollo procedentes de Brasil y de pescado indonesio.

A raíz de aquel brote, el gobierno municipal de Pekín había ordenado a las compañías importadoras que evitaran comprar congelados en países muy afectados por la pandemia.

El brote de Qingdao rompió una racha de dos meses sin contagios locales declarados dentro de China, el país donde comenzó la pandemia y que ha visto, según las cifras oficiales, cerca de 91.000 infecciones y 4.376 muertes. Su detección llevó a las autoridades de esa ciudad de casi 11 millones de habitantes a efectuar pruebas de coronavirus entre toda su población, aunque solo encontró un positivo más que sumar a los 12 casos originales detectados en el hospital.

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