La crisis del coronavirus

El abrazo que tuvo en vilo a Colombia

Un alcalde con coronavirus entró en contacto estrecho con el presidente Iván Duque y con centenares de personalidades políticas locales. Ahora es investigado por la Fiscalía

El presidente Iván Duque saludando al alcalde de la ciudad de Popayán, Juan Carlos López, quien dio positivo para coronavirus.
El presidente Iván Duque saludando al alcalde de la ciudad de Popayán, Juan Carlos López, quien dio positivo para coronavirus.Vive Popayán Oficial / Vive Popayán Oficial

El 11 de marzo, el presidente Iván Duque y Juan Carlos López, alcalde de Popayán, ciudad ubicada en el oeste de Colombia, se dieron un afectuoso abrazo, acercaron sus rostros y terminaron el saludo en un fuerte apretón de manos. Como si entendiera tarde que su acto contradecía el “no tocarse” que tanto se pide por estos días, Duque rechazó a la ministra de cultura que también quiso abrazarlo y como se observa en un video, le dice a la mujer: “no, hay que saludar con el codo”.

En tiempos corrientes, la escena sería imperceptible y sin ninguna importancia más que la del protocolo. Pero ya se sabe que estos no son tiempos normales. El jueves pasado, el alcalde anunció que era positivo para Covid-19 y que lo contaba por transparencia. Era la primera autoridad en el país con el virus. “Algunas personas intentan ocultar estos resultados, eso no es una actitud irresponsable ni seria”, dijo el político que no solo se había abrazado con Duque en ese evento sino que también compartió tres días después con centenares de alcaldes y gobernadores en un evento organizado en el palacio presidencial.

Las fotos con el presidente y otras personalidades políticas y el pánico de un contagio a niveles gubernamentales se esparcieron a la velocidad de las redes sociales. La noticia tuvo en vilo al presidente, a la alcaldesa de Bogotá, Claudia López, y a mandatarios locales que compartieron con el hombre que se convirtió en el caso número 121 de los 158 confirmados en Colombia. La situación empeoró cuando se supo que Juan Carlos López había estado en Marruecos haciendo escala en Madrid al regreso y que, según Presidencia, no informó de su viaje.

El alcalde de Popayán se había convertido en el nuevo “paciente 31 de Colombia”, en alusión a la mujer de Corea del Sur que contagió a centenares de personas después de ir a misa; y su abrazo con Duque, en el gesto que podría poner en jaque a la cabeza de la institucionalidad en el país. Según el alcalde, en todos los eventos en los que participó en Bogotá, hubo unas mil personas en varios eventos. “no tuve contacto personal directa con ellos, pero uno saluda y está en conferencias, en salones”, dijo.

“De acuerdo con los registros, al momento de su ingreso el alcalde de Popayán respondió de manera negativa a las siguientes preguntas: Síntomas, fiebre o tos (No). Países visitados en los últimos 14 días (No). Contacto con personas con síntomas (No)”, informó la Casa Militar de la Presidencia de la República, encargada del protocolo de ingreso en el que se entregó gel antibacterial a todos los políticos invitados. El alcalde había mentido y ahora, el presidente Duque tendría que hacerse una prueba de Covid-19, la segunda que se hacía después de que compartió en Washington con una persona contagiada.

Las críticas no solo fueron para Juan Carlos López sino para el propio Duque porque el encuentro en el Palacio evidenciaba una contradicción: mientras pedía al país hacer tele trabajo y virtualidad y no aglomerarse; él convocaba a una reunión presencial con decenas de mandatarios locales y departamentales para hablarles de lo que estaba haciendo contra el virus.

Como consecuencia, alcaldes, funcionarios y periodistas pidieron al Instituto Nacional de Salud el test del Covid-19 en medio de una crisis por el número de pruebas disponibles en el país. La única que se rehusaba era la alcaldesa de Bogotá, Claudia López, que había estado en el mismo salón con el alcalde enfermo “a más de 5 metros de distancia”. “No me haré la prueba del coronavirus prefiero que la use alguien que la necesite”, se sostenía la alcaldesa. Pero ante la presión de los ciudadanos, al final del viernes aceptó que era el protocolo adecuado y le tomaron la prueba en su casa.

La suerte de Duque seguía sin conocerse y mientras varios departamentos se realizaban simulacros de confinamiento, el país esperaba el resultado del abrazo y el contacto con el alcalde de Popayán que afirma que no tenía síntomas ni recibió información sobre cuarentena al aterrizar en Bogotá. Sobre el final de la noche, el propio presidente informó que era negativo pero aprovechó para reiterar un llamado “a ser responsables con información y solidarios con la salud de los que nos rodean”.

El corto abrazo terminó con la apertura de una investigación preliminar de la Fiscalía por presunta violación de medida sanitaria y falsedad en documento contra el alcalde de Popayán. Él se defiende diciendo que no evadió ningún protocolo sanitario. “No existió dolo. Para la época en la que regresé al país no estaban vigentes las normas de aislamiento preventivo”, dijo y argumentó que cuando le preguntaron por su fecha de regreso en Palacio no mintió sino que al hacer memoria, creyó que ya habían pasado las dos semanas fuera del país. Ahora, sin embargo, está elaborando un listado de personas con las que ha tenido contacto para saber a quiénes pudo haber contagiado.

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