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Andalucía se retrasó cinco días en retirar la carne con listeria

La Junta inició la inmovilización del producto el día 14 pese a que sabía desde el día 9 que una de las dos muestras analizadas dio un resultado “altamente positivo” a la bacteria

El hospital Virgen del Rocío donde ha fallecido una anciana por listeriosis. En vídeo, declaraciones del presidente de la Junta, Juan Manuel Moreno, y del portavoz de Facua, Rubén Sánchez.

La Junta de Andalucía no adoptó las primeras medidas para retirar la carne mechada causante del brote de listeriosis hasta el pasado miércoles a pesar de que cinco días antes ya tenía muy acotado su posible origen: o el producto de la marca La Mechá —finalmente confirmado— o el de un fabricante de Málaga. Así lo revela un documento interno del Laboratorio Municipal de Sevilla, al que ha tenido acceso EL PAÍS, que detalla las comunicaciones mantenidas entre el laboratorio y la Consejería de Salud.

El escrito aporta nuevos datos sobre la gestión del Gobierno andaluz del mayor brote de listeriosis registrado en España, que ya ha causado la muerte de una mujer de 90 años, se investiga si está detrás de dos abortos y que afecta ya a 131 personas, según ha informado este miércoles el consejero de Salud y Familias de la Junta de Andalucía, Jesús Aguirre, en una entrevista en la cadena Cope. Aguirre ha añadido que se mantienen como sospechosos a la espera de los resultados otros 523.

La Junta remitió el jueves 8 de agosto dos muestras de carne —una de la marca La Mechá y la otra del otro fabricante— al laboratorio para que confirmara si estaban relacionadas con el creciente número de casos de listeriosis diagnosticados en Sevilla y Huelva. Fueron los propios enfermos los que habían puesto el foco en ambos productos en las entrevistas epidemiológicas realizadas. 

Al día siguiente, tras los primeros análisis, el laboratorio “comunicó telefónicamente al Distrito Sanitario” de la Consejería de Salud que la "muestra 700439/19" era "altamente positiva" por listeria, según consta en el documento. Estos resultados fueron confirmados por nuevos análisis hechos entre el sábado día 10 y el lunes 12.

La Junta, sin embargo, no solicitó información adicional hasta el martes 13. Y no fue para iniciar los trámites para retirar del producto, sino para pedir aclaraciones sobre las “características organolépticas” de la muestra positiva. El motivo de la consulta estaba en que se había producido un error que identificó la carne de la marca La Mechá como la del otro fabricante y viceversa. La documentación consultada no aclara si la responsabilidad del fallo fue del personal de la Junta al entregar las muestras o del laboratorio al etiquetarlas.

En cualquier caso, y tras subsanarse el error el mismo día 13, no fue hasta el 14 cuando la Junta empezó a poner en marcha la maquinaria para retirar los productos. “El miércoles 14 de agosto se nos solicita la ratificación de la información suministrada el día 13 vía telefónica mediante un informe con el fin de poder declarar una alerta sanitaria”, suscriben los responsables del laboratorio.
La empresa Magrudis, fabricante de la carne mechada causante del brote, recibió en la tarde del mismo día 14 la orden de la Junta de detener su producción. Al día siguiente, la Junta decretó la alerta sanitaria y el viernes 16, tras descubrir que algunos lotes habían sido comercializados fuera de Andalucía, avisó a las otras autonomías y a la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aesan), según informó este martes su directora, Marta García.

Las naves donde estaba la empresa carnes en Sevilla.
Las naves donde estaba la empresa carnes en Sevilla.

Estos datos han abierto una brecha entre los responsables de la Junta —gobernada por un pacto entre el PP, Ciudadanos y Vox— y los del laboratorio municipal, gestionado por el PSOE. El consejero de presidencia de la Junta, Elías Bendodo (PP) ofreció ayer una versión de los hechos —negada por el Ayuntamiento— que eximía a la Junta del retraso: “Es cierto que hubo un error en el Ayuntamiento de Sevilla cuando comunicó el pasado 9 que el brote era en una fábrica de la provincia de Málaga. Luego rectificó el día 14 y por tanto nosotros automáticamente, el día 15, activamos la alerta”. Estas afirmaciones, sostenidas en un supuesto informe de Salud publicado el martes por el diario ABC, no aclaran porqué, en cualquier caso, la Junta no adoptó ninguna medida hasta el día 14 tampoco contra el otro fabricante.

37 nuevos casos


Los expertos consultados coinciden en que para controlar la evolución de un brote así es clave analizar el incremento diario de afectados. Salud confirmó el lunes un repunte de casi 40 personas y el martes de 37. Solo cuando la cifra de nuevos diagnósticos se reduce puede considerarse que el brote remite. “Lo lógico es que durante los 20 días posteriores a la retirada del producto origen de la infección del mercado los casos sigan en aumento”, explica Begoña López, miembro de la Sociedad Andaluza de Epidemiología. La listeria tiene un periodo de incubación de hasta 70 días.

También ayer se conocieron nuevos casos en pacientes de otras comunidades. Madrid investiga un caso; Extremadura, cuatro, y Cataluña, dos. Todos han viajado a Andalucía o consumido productos traídos por allegados de esta comunidad. El producto también ha sido comercializado, aunque en pequeñas cantidades, en Castilla-La Mancha, Castilla y León y Tenerife. La dificultad para controlar el destino final de la carne mechada, que además de en los supermercados —de dónde ha sido retirada—, se vende al corte o es adquirida por establecimientos de hostelería hace que sea complicado aventurar que todos los productos infectados estén fuera del mercado, lo que complica el control del brote.

La primera víctima mortal por el brote pertenecía al grupo de riesgo: ancianos, bebés y personas con inmunodeficiencias o enfermedades crónicas. La fallecida ingresó en la UCI, después de llevar cuatro o cinco días padeciendo síntomas, lo que complicó el tratamiento. La Junta se muestra cautelosa ante la probabilidad de que pueda haber más muertos. “Se producen unos 300 casos de infección por listeriosis al año y muere el 20%. La mayoría de las personas que hayan tomado la carne mechada no deben estar preocupadas, porque probablemente no tengan síntomas o padezcan una gastroenteritis leve”, explicó ayer José Miguel Cisneros, director del Servicio de Infecciosos del Hospital Virgen del Rocío y portavoz del gabinete de crisis organizado en la Consejería de Salud.

“Mi vecina me avisó de que la carne estaba mala”

Virginia Santos compró el jueves 14 de agosto un paquete de 3/4 de kilo de carne mechada La Mechá. No fue ni por televisión, ni en redes sociales como se enteró el 17, una vez dada la alerta, de que ese envase era de la partida contaminada prohibida por la Junta. “Una vecina me dijo que esa era la carne por la que había estado en el hospital un amigo del pueblo y la tiré”. Antonio Delgado lleva ingresado por listeriosis en el Quirón Infanta Luisa de Sevilla desde el pasado viernes. Dos días antes había comido una tostada de carne mechada en la cafetería del trabajo. “Cuando vimos la alerta fuimos al hospital, si no hubiera creído que era gastroenteritis”, dice. “Avisé a un colega para que se lo comunicara a la cafetería”. La Junta no le preguntó hasta este lunes si había tomado el producto contaminado.
Sus casos muestran lo difícil que es controlar la desaparición del mercado de cualquier rastro de la carne infectada, vital para contener el brote de listeriosis.

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