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Sanidad y farmacéuticos niegan cambios en la venta del ibuprofeno y paracetamol

La última modificación fue introducida en 2017 y afectaba solo a algunas presentaciones de más de 10 pastillas

Caja del antiinflamatorio Ibuprofeno.

El Ministerio de Sanidad ha aclarado este viernes que no se se ha producido ningún cambio en la normativa que regula la dispensación con o sin receta de fármacos como el ibuprofeno o el paracetamol, algo en lo que coinciden fuentes del Consejo General de Colegios Farmacéuticos.

La última modificación entró en vigor en 2017 y fue para pedir receta en la venta del paracetamol en las cajas que tengan más de 10 pastillas de 1 gramo de este analgésico y antipirético, explica Sanidad y ratifica la directora técnica profesional del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid, María Jesús Escribano.

El ministerio ha salido así al paso de las informaciones que apuntan a un endurecimiento de las restricciones para la compra sin receta de ambos medicamentos. Según datos de la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios (AEMPS) en las farmacias pueden encontrarse 108 presentaciones con receta y 55 sin receta en el caso del ibuprofeno y 143 con receta y 98 sin receta en el paracetamol. "Esta oferta asegura que cada paciente pueda acceder con plena seguridad y bajo el control de los profesionales sanitarios responsables a los medicamentos que necesita", explica un portavoz de Sanidad.

Sanidad tampoco tiene constancia de que haya habido un aumento de las inspecciones, que son competencia de las comunidades autónomas, sobre el cumplimiento de la normativa, algo sobre lo que no ha informado por ningún gobierno regional.

Tampoco la entrada en vigor el pasado febrero Sistema Español de Verificación del Medicamento (Sevem), un sistema que permite seguir la trazabilidad de cada medicamento, explicaría que los pacientes se topen ahora con más problemas que hace unos meses para conseguir estos fármacos, sostienen fuentes de Sanidad. "Es un sistema de seguridad que persigue otros fines y que permite un mayor control, por ejemplo, contra la falsificación de medicinas", explican estas fuentes.

El problema de fondo reside en la venta libre que en la gran mayoría de farmacias se produce de fármacos que solo deberían ser dispensados con receta. El ibuprofeno, en presentación de 600 miligramos, es uno de ellos por los riesgos que entrañan sus efectos secundarios en dolencias renales y algunas infecciones, entre otros. El paracetamol de 1 gramo es otro, en este caso por los daños que puede causar al hígado. Otros ejemplos serían antiinflamatorios como el Voltarén y el Enantyum, analgésicos (Nolotil) y los antihistamínicos.

Fuentes del Consejo General de Colegios Farmacéuticos también recuerdan que "no ha habido ningún cambio que deba inquietar a los pacientes, que seguirán recibiendo los fármacos que necesiten bajo criterio de su médico o de su farmacéutico, según el caso". Estas fuentes explican que "los colegios sí hacen regularmente acciones de formación a sus afiliados para insistir en el cumplimiento de la normativa y mejorar la seguridad del paciente".

En todo caso, explican fuentes del ministerio, "si algunas farmacias han empezado a ser más vigilantes en el cumplimiento de la normativa, es un paso hacia el buen sentido".

Las siguientes son las principales dispensaciones con y sin receta de algunos de los fármacos más conocidos:

Ibuprofeno. Están disponibles varias presentaciones de 200 miligramos y algunas de 400 miligramos que no precisan receta. Pero en este segundo caso, solo están libres de prescripción las presentaciones de hasta 12 comprimidos. A partir de esas unidades y 400 miligramos, sí es obligatoria la receta. También lo es para cualquier presentación para 600 miligramos o más. El Dalsy, una marca de ibuprofeno en jarabe de uso pediátrico, no necesita receta. Solo contiene 20 o 40 miligramos por mililitro.

Paracetamol. En este caso, se puede expedir sin receta la presentación de 1 gramo y 10 unidades. Hay disponibles, sin receta, de 500 o 650 miligramos. Una pregunta a la Agencia Española del Medicamento obligó en 2017 a que los laboratorios cambiaran ese formato, y ahí es cuando se pidió que los formatos de un gramo no superaran nunca las 10 unidades, para evitar problemas de posible intoxicación hepática por sobreconsumo.

Cuando el paracetamol va en combinación con otros principios activos (como ocurre con los antigripales), siempre que la cantidad de paracetamol sea de 1 gramo se exigirá también receta.

Omeprazol. La presentación con mayor cantidad y número de unidades que puede comprarse sin receta es la de 20 miligramos y 14 unidades. A partir de ahí, todas las llevan. Por ejemplo, si se quiere comprar una caja de 28 comprimidos de 20 miligramos, ya sí es precisa la prescripción escrita del médico.

Ebastina (antihistamínico). Se permite sin receta una medicamento con hasta 10 miligramos y siete comprimidos y que va en combinación con un descongestivo. Todos los que hay en el mercado que contienen de 10 o 20 miligramos exigen receta excepto una marca que tiene un medicamento de 10 miligramos y 20 comprimidos y otro de 20 miligramos y 20 comprimidos, sin receta. Aclaran desde el Colegio de Farmacéuticos de Madrid, que esta excepción se debe a que su laboratorio fabricante solicitó que esos medicamentos fueran financiados por la Seguridad Social (y entonces es obligatorio que se expida con receta) y, a la vez, puso en el mercado otro para su venta libre.

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