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¿Acumulas las cajas de pizza en la mesa del salón? Pereza o desinformación

A.I.R-E es un asistente inteligente que se descarga en cualquier dispositivo y ayuda a elegir el contenedor apropiado en el que depositar desde un peluche a un calcetín

¿Acumulas las cajas de pizza en la mesa del salón? Pereza o desinformación

No está claro si los estudiantes apilan las cajas de pizza vacías en el salón por pereza o por no saber dónde tirarlas. Si quedan restos de comida se deben depositar en el contenedor de orgánico o en su defecto en el gris (la grasa dificulta el reciclaje del papel). Cuando no sobran ni los bordes y la velocidad en la que se ingiere hace que apenas cale aceite en el cartón ha de tirarse en el azul.

Para solucionar este tipo de dudas y teniendo en cuenta el cada vez mayor compromiso de los ciudadanos ­–la tasa de aportación a los contenedores amarillo y azul aumentó en torno al 12% en 2018 respecto al año anterior–, Ecoembes lanzó hace seis meses el primer asistente inteligente de reciclaje (A.I.R-E). Desarrollado en el centro de innovación en economía circular TheCircularLab, ubicado en Logroño, este chatbot (un robot que simula una conversación de una persona) ayuda a reciclar de manera correcta. Ecoembes ha hecho balance en el día mundial del reciclaje, que se celebra este viernes. Tras seis meses en funcionamiento, han contabilizado 271.747 preguntas sobre 7.000 residuos diferentes en sesiones que duran de media 48 segundos.

Para realizar una consulta basta con enviar una imagen, una nota de voz o un mensaje de texto. “Cuantas más preguntas recibimos, la probabilidad de acertar es mayor”, afirma Lucho Palombarani, el ingeniero que ha desarrollado el chatbot, para explicar que la herramienta aprende de las consultas que recibe. Existen casuísticas complejas como la de las cajas de cartón que contienen aluminio para que la comida a domicilio llegue caliente que resultan difíciles de resolver. "Te irá conduciendo hacia la solución. Seguramente pase por separar el aluminio del resto del envase", apunta Palombarani. "Todas las cuestiones nos sirven para evolucionar la herramienta", añade.

Cada dos meses, los responsables del bot extraen la información que reciben a través de las preguntas y la analizan para crear una herramienta cada vez más precisa. "Estamos muy contentos con el resultado. El objetivo es escuchar a los ciudadanos y responder a las cuestiones que quieren saber. Pero no pretendemos ser Google Maps", bromea el ingeniero. A.I.R-E, que está disponible en Apple Store y en Google Play, se ha descargado en 11.590 dispositivos. También se puede usar en Facebook Messenger, en Twitter, en la web de Ecoembes o a través de Alexa, el asistente virtual de Amazon.

Deshacerse de un animal muerto

La herramienta se ideó para responder a dudas sobre materiales comunes como el cartón o el plástico, pero el cariz de las preguntas ha virado a información de servicio como a qué hora pasa el camión de la basura o dónde está el punto limpio más cercano. “Estamos pensando en introducir enlaces para derivar a los usuarios a otras páginas como las de los Ayuntamientos”, cuenta Palombarani. Para informar de los días que se recoge el contenedor marrón, por ejemplo, necesitan geolocalizar al usuario. “De momento no lo hacemos, no somos invasivos”, cuenta.

Captura de pantalla de la asistente inteligente de reciclaje A.I.R-E.
Captura de pantalla de la asistente inteligente de reciclaje A.I.R-E.

A.I.R-E ha recibido todo tipo de preguntas. Y no todas las contestaciones llevan al contenedor más próximo. A la consulta de dónde tirar un muñeco, A.I.R-e aconseja: “Si no está roto, puede regalárselo a alguien. Si es de tela (peluche) llévalo a un punto de recogida de ropa. Si es de algún otro material, tíralo al cubo gris (basura normal). Si tiene componentes electrónicos, a un punto limpio”. A veces incluso empatizan con el usuario. Cuando se les pregunta el sitio donde tirar un animal muerto, el chatbot responde: “Vaya, lo siento mucho. Lo mejor es que hables con el Ayuntamiento o con el veterinario”.

La tasa de reciclaje alcanzó el 78,8% en 2018, según Ecoembes. Herramientas como A.I.R-E facilitan esta tarea. Una de las usuarias que se ha beneficiado de esta aplicación es Paula Gómez. “Lo uso bastante. Sobre todo por audio. Soy muy de notas de voz”, afirma esta millennial, que teme un día pasarse con la duración del audio y no recibir respuesta. “El otro día pedimos pizzas en casa. No sabíamos si se podía tirar al contenedor de papel si tenía restos de comida. Averiguamos que si no tiene mucha grasa, sí se podía”, ejemplifica. 

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