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Italia prohíbe a los menores de 6 años acudir a clase sin estar vacunados

Unos 300 niños en Bolonia ya no han podido acudir a la escuela infantil esta semana por no estar al día de sus vacunas

Un bebé recibe una vacuna.
Un bebé recibe una vacuna.

Italia no permitirá a los niños sin vacunar que sigan acudiendo a las centros educativos del país. La ley que impide a los alumnos menores de seis años acudir a clase si no están al día de sus vacunas ha entrado ya en vigor. Esta semana, de hecho, unos 300 pequeños en Bolonia —de los 8.000 inscritos entre escuelas infantiles y guarderías— no han podido regresar a sus centros educativos. Esta medida afecta también a centenares de niños de otras regiones. En Modena, por ejemplo, la cifra podría ascender a unos 600 alumnos y en Rimini han detectado ya más de 60 casos.

La ley Lorenzin —el nombre del ministro que la impulsó— se ha puesto en marcha tras el aumento de casos de niños con sarampión. En Italia la tasa de vacunación ronda el 80% de los niños y se pretende llegar al 95% recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Los niños mayores de seis años no pueden ser excluidos del colegio por las leyes vigentes, pero sus padres serán sancionados con una multa de 500 euros si envían a sus hijos a la escuela sin vacunar. Las vacunas obligatorias en Italia son para niños desde los cero hasta los 16 años de edad. El cuadro básico contiene laanti-polio, la difteria, el tétanos, la anti-hepatitis B, tosferina, anti-Haemophilus influenzae tipo B, sarampión, rubéola, paperas y varicela.

La norma ponía como fecha límite esta semana a los padres para acreditar mediante un certificado que sus hijos estaban inmunizados. La ministra de Sanidad Giulia Grillo ha resumido la norma en el lema: "No hay vacuna, no hay escuela". Se da la circunstancia, sin embargo, que Grillo pertenece al Movimiento 5 Estrellas (M5S), un partido que basó parte de su campaña apoyando a las asociaciones antivacunación, pero que ha dado marcha atrás en los últimos tiempos. Uno de sus fundadores, el cómico Beppe Grillo, ha sufrido ya en sus carnes la ira de los activistas durante los espectáculos que realiza por todo el país.

No vacunar a los niños, con el peligro de propagación de enfermedades que ello conlleva, se convirtió en una tendencia en Italia en los últimos años —muchas vacunas cayeron cinco, seis o siete puntos en pocos años— hasta el punto de que el Ejecutivo del Partido Demócrata obligó a decretar que los niños que se matriculasen tuviesen puestas un mínimo de diez vacunas. Pero el pasado año el Ministerio de Sanidad, regido por el Movimiento Cinco Estrellas, impuso una moratoria que permitía a los escolares inscribirse sin un certificado que atestiguase que estaban inmunizados. La autorización termina ahora. Los padres se exponen a multas de 500 euros.

La ministra Grillo, en declaraciones a la agencia oficial ANSA, ha alertado del riesgo de epidemia de sarampión: "Hay necesidad de tomar medidas obligatorias, pero también debemos de trabajar para convencer a los italianos de que vacunarse es algo bueno para su salud, no imponerlo". El sarampión irrumpió con fuerza en 2017 en Italia, que ha registrado desde entonces 7.500 casos y una docena de muertes.

En España, donde el 97% de los niños están vacunados, no es obligatorio estarlo pero cada vez más guarderías lo requieren para ingresar. Ahora Galicia quiere convertirse en la tercera comunidad autónoma de España que exige que los niños estén vacunados para poder entrar en sus escuelas infantiles públicas. En Castilla y León y Extremadura este requisito está vigente desde 2012.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) criticó el pasado septiembre que "haya mucha desinformación" en algunos países y sectores, con padres creyendo por "informes desacreditados" que algunas vacunas provocan autismo. LA OMS prevé que "el mundo sufrirá otra pandemia de gripe". No se refiere a la de cada invierno, sino a una mucho más grave de la que "lo único que no se sabe es cuándo atacará y con cuánta gravedad".

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