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15 meses decisivos para luchar contra el calentamiento: el reto de superar Kioto

A la cumbre de Nueva York la sigue una conferencia en Lima en diciembre y, un año después, la cumbre de París de la que tienen que salir compromisos vinculantes de reducción de emisiones

“No es una cuestión de política, sino de supervivencia”, dijo ayer el actor Leonardo DiCaprio a los más de 100 líderes mundiales reunidos por Ban Ki-Moon, secretario general de la ONU, en la cumbre del clima en Nueva York. El último informe del IPCC, el panel de científicos que evalúa la ciencia del calentamiento, lanzó esa advertencia en marzo pasado. “El mundo debe tomarse este informe muy en serio”, dijo su presidente, Rajendra Pachauri. Lo que dice ese informe es que los impactos del calentamiento global ya son visibles en todos los continentes y en todos los océanos, y alerta de un panorama futuro muy lúgubre si los líderes mundiales no actúan a tiempo. Por eso la cita de Nueva York, en la que ni se negocia ni se llega a acuerdos, es relevante. Como encuentro político de alto nivel, lo que allí se proclama en público les compromete de cara al próximo año y medio.

Los próximos 15 meses serán decisivos para la lucha contra el cambio climático. Los Estados tienen que dar respuesta a la mayor amenaza que se cierne sobre el planeta, y los científicos ya les han dicho cómo: hay que reducir urgentemente las emisiones de gases de efecto invernadero. Se trata, en definitiva, de superar los compromisos del Protocolo de Kioto y conseguir que más países, especialmente las potencias emergentes, acuerden un nuevo reparto de emisiones. En definitiva, que las buenas palabras de los líderes en Nueva York se plasmen en un papel y se cumplan.

La próxima cita será en diciembre en Lima (Perú). Allí se sentarán las bases de la negociación que tendrá que cerrarse con acuerdos —preferentemente jurídicamente vinculantes— un año después, en diciembre de 2015, en París. La cita de Lima, llamada conferencia de las partes (los miembros de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático) es preparatoria, allanará el camino de París, a donde, idealmente, habría que llegar casi para sentarse y firmar.

El Protocolo de Kioto es un acuerdo internacional, firmado en 1997 y que entró en vigor en 2005, por el que los países desarrollados (38) se comprometieron a reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero en un 5,2% en 2008-2012 con respecto a las de 1990. Fue ratificado por 191 países, con la gran ausencia de Estados Unidos. Posteriormente Canadá se retiró. La Unión Europea (entonces de 15 miembros) se comprometió a reducir sus emisiones en un 8%, y repartió ese compromiso entre los 15 países. A España se le permitió aumentar sus emisiones en un 15%.

Los países en vías de desarrollo, algunos de los cuales han aumentado notablemente sus emisiones en los últimos años en paralelo a su despegue económico, defienden que la responsabilidad de la alta concentración actual de gases de efectos invernadero en la atmósfera es de los países ya desarrollados y que ellos deben asumir ahora la principal carga en el recorte.