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Holder ve en el abuso de heroína una crisis de salud pública

Para el fiscal general de EE UU es vital que los profesionales cuenten con fármacos que palíen los síntomas de las sobredosis

Las muertes por esta droga aumentaron un 45% de 2006 a 2010

Eric Holder, fiscal general de EE UU, durante un discurso en Washington en 2013.
Eric Holder, fiscal general de EE UU, durante un discurso en Washington en 2013. REUTERS

Las autoridades estadounidenses continúan en su empeño de alertar a la población de que las sobredosis de heroína están acabando con la vida de cientos de estadounidenses. El último en expresar su preocupación ha sido este lunes Eric Holder, fiscal general de Estados Unidos, mediante un vídeo publicado en la página web del Departamento de Justicia. Holder ha sido claro y directo en su mensaje: “Las muertes por sobredosis de heroína representan una urgente y creciente crisis de salud pública del país”.

Para el fiscal general es vital que el personal entrenado para la respuesta inmediata cuente con medicamentos que palíen los síntomas de las sobredosis y se eviten más fallecimientos. Según el fiscal general, representantes de la Agencia Antidrogas  (DEA, en sus siglas en inglés) han extendido sus programas educativos a farmacéuticos, médicos y otros profesionales sanitarios y de emergencia para que lleven consigo naloxona, un fármaco inyectable que se usa para prevenir o revertir los efectos del abuso de narcóticos, los cuales incluyen dificultad para respirar, somnolencia, presión arterial baja e incluso la muerte.

Diecisiete Estados de los 50 que conforman la nación -como Nueva York y Nueva Jersey, entre otros- más el Distrito de Columbia han modificado sus leyes en los últimos años para mejorar el acceso a este medicamento, según ha explicado el responsable del Departamento de Justicia. Holder ha añadido que el uso de la naloxona ha revertido unas 10.000 sobredosis desde 2001.

“El problema de la adicción a los narcóticos y a la heroína”, que ha llegado a calificar de epidemia, “afecta a todos los Estados y a personas de cualquier raza y estatus social”, ha proseguido Holder. En EE UU, más de 4,6 millones de personas han consumido heroína alguna vez en su vida, lo que representa el 1,8% de la población de la nación. La media de edad de los consumidores es de 23 años.

Mientras que la adicción aumenta, también lo hacen las muertes por sobredosis. Entre los años 2006 y 2010 murieron por esta causa 3.038 personas, explicaron fuentes del SAMHSA, perteneciente al Departamento de Salud de EE UU. Las cifras coinciden con los datos difundidos por el propio fiscal general en el vídeo, en el que advierte que el número de muertes por sobredosis de heroína ha aumentado un 45% en EE UU en estos cuatro años.

A pesar de que cada vez es más patente la aceptación en el país de consumir ciertas drogas, como la marihuana, que dos Estados, Colorado y Washington, han aprobado su consumo recreativo siendo las dos primeras jurisdicciones que lo hacen a nivel mundial, y que otros tantos aceptan su uso medicinal para tratar enfermedades como el cáncer u otras enfermedades degenerativas, Holder, este lunes, ha enfocado su atención a las consecuencias negativas de la heroína.

“Cuando queremos hablar del problema de la adicción a las drogas tiene sentido centrarse en aquellas que son más peligrosas”, ha continuado el fiscal. “Y en este momento existen pocas que sean tan letales como los narcóticos y la heroína”, ha resaltado. “Uno de los principales esfuerzos tiene que ir dirigido a atajar el problema de la sobreprescripción de medicamentos altamente adictivos; un problema que muchos estudios señalan como antecesor al consumo de heroína”, ha agregado Holder.

En los últimos meses, varias investigaciones federales han determinado que muchos ciudadanos que comienzan a abusar de los narcóticos recurren a la heroína tras desarrollar una tolerancia -mínimo efecto de un medicamento debido al abuso- a este tipo de analgésicos opiáceos y “muchos deciden adquirir la droga, normalmente a un menor precio que estos fármacos, en el mercado negro”.

“El Departamento de Justicia junto a la DEA y otros líderes federales, estatales y locales están trabajando de forma agresiva para acabar con la heroína y otras drogas ilícitas en las calles, llevando a los traficantes ante la justicia”.

"Con la DEA como nuestro principal coordinador, hemos adoptado una estrategia para combatir todos los niveles de la cadena de suministro y así evitar que los fármacos regulados caigan en manos de usuarios no médicos", ha dicho. Según Holder, la DEA ha abierto más de 4.500 investigaciones relacionadas con esta sustancia ilegal desde 2011. “Desde 2008 a 2013, la cantidad de heroína incautada en la frontera suroeste del país con México ha aumentado un 320%”, ha concluido Holder.