250 millones de niños no adquieren las competencias básicas educativas

La Unesco estima en 94.000 millones de euros el coste anual de este problema global

Una escuela en Nairobi (Kenia).
Una escuela en Nairobi (Kenia).AP

La educación sigue siendo una materia pendiente. Al menos 250 millones de niños en todo el mundo, de los 650 millones en edad de educación primaria, no están adquiriendo las competencias básicas pese a que la mitad de ellos han estado escolarizados al menos cuatro años. Son datos recogidos en el undécimo informe de seguimiento al pacto global de Educación para Todos, publicado este miércoles por la Unesco, que estima en 94.000 millones de euros el coste anual de este problema.

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A menos de dos años para que se cumpla el plazo fijado para la consecución de las metas del compromiso mundial, que pretendía brindar educación básica de calidad  a todos los niños, jóvenes y adultos, la organización de naciones unidas considera "que no se alcanzará ni uno solo de los objetivos a escala mundial antes de que concluya 2015". Aunque valora los avances logrados en la última década, el informe señala que "la mejora de la calidad no ha seguido siempre el mismo ritmo que el aumento en el número de niños escolarizados".

Menos de la mitad de los infantes adquieren las nociones básicas en 21 de los 85 países sobre los cuales se dispone de datos completos, advierte la Unesco. De esas naciones, 17 están en el África Subsahariana, y los otros son India, Marruecos, Mauritania y Pakistán.

Los niños que viven en zonas desfavorecidas son los más afectados, dicen, debido a la escasez de docentes capacitados, infraestructuras al límite de sus posibilidades y el suministro insuficiente de materiales de enseñanza. "Las flagrantes disparidades entre los países muestran que el lugar donde nacen los niños determina sus oportunidades de aprender", señala el texto. "En América del Norte y Europa Occidental, el 96% de los niños llega al cuarto grado y adquiere el nivel de referencia mínimo de aprendizaje en lectura. En cambio, solo un tercio de los niños de Asia Meridional y Occidental, y dos quintos de los del África Subsahariana adquieren los conocimientos básicos".

En los países ricos, los niveles de aprovechamiento son generalmente más altos, pero sus sistemas educativos tampoco responden como cabría esperar para los grupos más vulnerables. En Nueva Zelanda, por ejemplo, sólo dos tercios de los alumnos con menos recursos económicos alcanzaron los niveles mínimos de aprendizaje, frente al 97 % de los alumnos ricos. Los inmigrantes suelen estar también en desventaja. En Francia, más de 80 % de los alumnos de 15 años alcanzan los niveles mínimos en lectura, los inmigrantes no alcanzan el 60%. 

"La crisis del aprendizaje no solo tiene un coste para las ambiciones futuras de los niños, sino también para las finanzas de los gobiernos". Si se considera el gasto únicamente por los alumnos que efectivamente aprenden, el precio de 250 millones de niños que no adquieren los conocimientos básicos equivale a 129.000 millones de dólares (94.000 millones de euros) —estima la Unesco— o, lo que es igual, al 10% del gasto mundial en educación primaria. La conclusión es que 37 países malgastan al menos la mitad de la cantidad que dedican a la enseñanza.

El informe deduce que los buenos maestros son la clave para lograr una mejora y se insta a los Gobiernos a que destinen a los mejores profesionales a la enseñanza de aquellos que más los necesitan. "Si no se atrae y se forma adecuadamente a un número suficiente de docentes, la crisis del aprendizaje se prolongará durante varias generaciones y afectará más a los desfavorecidos",

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