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Una madre obliga a su hija a confesar en Internet que hizo ‘bullying’

La imagen divide a los que están de acuerdo y los que opinan que también es acoso

En Estados Unidos, el acoso escolar provoca que más de 90.000 menores acudan a Urgencias

Hailey confiesa haber hecho bullying.
Hailey confiesa haber hecho bullying.

Una madre en Estados Unidos ha decidido castigar a su hija haciéndole confesar públicamente que ha cometido acoso, lo que ha provocado una gran polémica en Internet.

“Soy una chica inteligente pero he tomado malas decisiones en las redes sociales”, se lee en un cartel que Cara Schneider, de Carolina del Norte, ha obligado a colgarse del cuello a su hija como reprimenda por cometer ciberacoso. La nota termina con un rotundo: “El bullying es algo malo”.

Además, la joven ha tenido que vender su reproductor de música (un iPod) y dar dinero a una organización sin ánimo de lucro que lucha contra el acoso, explica el mensaje. La foto se ha convertido en viral y ha sido compartida más de 10.000 veces en Facebook.

La imagen, que fue publicada por la propia madre en la red social el pasado 5 de enero, ha recibido críticas que la acusan de acosar a su propia hija, aunque la mujer ha sido firme con su decisión y no ha retirado la imagen. “Tiene que actuar apropiadamente”, ha reafirmado Schneider.

“¿Humillar a tu hijo para enseñarle como no humillar a los otros? ¡Me pregunto cómo se puede aprender de este tipo de acciones!", escribía un usuario de la red social. “Es un ejemplo nefasto de educación”, añadía otro. “Son estas cosas las que hacen que los hijos odien a los padres. Yo creo que va a empeorar su comportamiento”, agregaba uno más. Otros muchos, por el contrario, han opinado que el castigo está a la altura de las acciones de la menor.

La madre se defiende diciendo que no lamenta haber publicado la foto. Explica, en el Examiner, que esta “era la última vía que me quedaba para que mi hija entendiera lo que había hecho”. Entre otras cosas, Schneider le había castigado sin salir de casa o llevar siempre consigo un manual de buena conducta. “La foto se colgó con el único fin de vender el reproductor de música. Estoy preocupada por las cosas negativas que se han dicho acerca de este castigo”, añade la mujer en la misma publicación.

Esta no es la primera vez que un adulto avergüenza a un joven con el fin de adoctrinarle. En 2013, un padre de un adolescente de 15 años decidió escribir sobre la cara del menor el mensaje “Try me!" (Ponme a prueba en inglés), después de ser castigado, en reiteradas ocasiones, por pegar a sus compañeros de clase. Parece que no hay consenso sobre la mejor forma de castigar en estos casos, aunque la realidad muestra que hay que actuar.

La violencia entre menores en EE UU sigue enviando a miles de niños a los hospitales, a pesar de que el número de casos ha descendido un 10% en la última década. Cada año, más de 90.000 menores en EE UU acudieron a urgencias por violencia “intencionada” padecida en sus centros escolares, según un estudio publicado ayer lunes en la revista Pediatrics.

El 40% de las lesiones fueron moratones y cortes, un 12% fueron fracturas, un 10%, fueron daños cerebrales y un 7%, daños musculares. Durante la realización del estudio, los investigadores hallaron que de los más de siete millones de lesiones que se produjeron en los colegios, más de 700.000 fueron intencionadas.