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Portugal reabre el caso Madeleine

La fiscalía reactiva la investigación de la niña británica desaparecida en 2007

Las autoridades han analizado nuevos indicios y creen que la menor pudo ser secuestrada

Madeleine desapareció en el Algarve en 2007, cuando tenía tres años.
Madeleine desapareció en el Algarve en 2007, cuando tenía tres años. AP

La fiscalía portuguesa ha decidido hoy reabrir el caso de la niña británica Madeleine McCann, desaparecida misteriosamente la noche del 3 de mayo de 2007 en un complejo turístico de Praia da Luz, en el Algarve portugués y convertido días después en un episodio largamente reproducido en medios de todo el mundo. El caso había sido archivado en julio de 2008 por falta de pruebas. Ahora se reabre “debido a que hay nuevos indicios”, con una importante diferencia: la policía lusa ya no sospecha de los padres, que en su tiempo fueron considerados probables autores involuntarios del asesinato de la menor. Los agentes portugueses coinciden, pues, con sus colegas de Scotland Yard, que siempre prefirieron la tesis de un rapto de Maddie.

Aunque el caso estaba oficialmente archivado, en el fondo nunca se ha dejado de investigar sobre la suerte de la niña, que el día de su desaparición tenía casi cuatro años y que ahora, de seguir viva, tendrá ya diez. De hecho, en marzo de 2012 el primer ministro británico David Cameron pidió la reapertura oficial de las pesquisas. Desde entonces, la policía británica ha estudiado minuciosamente listados interminables de llamadas telefónicas llevadas cabo ese fatídico día en esa particular zona para averiguar si hay alguna relación con la desaparición de la niña, ocurrida en su habitación, mientras sus padres cenaban en un restaurante cercano. A primeros de octubre los investigadores británicos regresaron a Praia da Luz para seguir de cerca nuevas pistas. A mediados de octubre difundieron un retrato robot de un sospechoso que, según varios testigos, fue visto en las cercanías del complejo turístico en actitud poco clara.

Paralelamente, según ha revelado hoy el diario portugués Público, un equipo de cuatro investigadores portugueses trabajó desde hace dos años para tratar de recomponer el rompecabezas. Son agentes que nunca se habían acercado al caso, de modo que abordaron la historia con ojos nuevos. Este equipo ha logrado, según el citado diario, localizar nuevos testigos que pueden descubrir alguna pista aún no completamente trillada. Algunos medios portugueses han deslizado la hipótesis de que el secuestrador pudo ser un ladrón que entró a robar en el apartamento de los McCann, que despertó a la niña —que dormía junto a sus dos hermanos pequeños, mellizos— o que se la encontró despierta y para evitar que lo reconociera en el futuro se la llevó.

“A pesar del archivo formal de la investigación siempre se ha estado atento, como en todos los casos de desaparición de menores, a nuevas pruebas”, reza el comunicado emitido hoy por la fiscalía portuguesa. Esos testigos no pueden ser llamados a declarar a no ser que exista un procedimiento abierto. De ahí el movimiento de la fiscalía.