Bauzá cree que la huelga de profesores es “por dos horas más de inglés a la semana”

El martes siguieron la huelga 1.244 docentes, un 8,2%, según el Gobierno, y un 44,8% para los sindicatos

El presidente del Gobierno de Baleares, José Ramón Bauzá, del PP, aseguró este martes que tan solo por “dos horas de inglés (más) a la semana” se mantiene abierto el conflicto social de la huelga indefinida de profesores iniciada el 16 de setiembre. “El problema con el trilingüismo”, cree, radica en este encaje en los horarios y en las materias a elegir por los centros. El martes los huelguistas fueron 1.244 docentes, un 8,2%, según el Gobierno, y un 44,8% para los sindicatos. Las escuelas de idiomas se implicaron en la protesta así como las aulas y cursos para adultos. Este miércoles está convocada la mesa de negociación de los huelguistas la consejería de Educación. Sendas delegaciones de veintiuna personas están emplazadas.

Tras la espectacular marea verde de más de 100.000 personas, del domingo día 29 de septiembre, en las capitales de las cuatro islas, contra la política educativa del Gobierno Bauzá, el presidente quiso hurgar en la masa electoral socialista. Se jactó de que "muchos votantes del PSOE, han llamado al PP para mostrar su apoyo al Tratamiento Integrado de Lenguas (TIL)”. En este contexto, el dirigente del PP atacó a la líder del PSOE, Francina Armengol, por ser “cada vez más extremista que los nacionalistas”.

En el duodécimo día del paro que bloquea el curso escolar de la enseñanza pública, el líder del PP tildó de “política” la marea del domingo 29, por la presencia de políticos de otras comunidades, Joan Tardà y Josep Lluis Carod Rovira, independentistas catalanes, y del líder socialista valenciano, Ximo Puig. El Gobierno balear aseguró, además, que entre los 80.000 manifestantes de Palma había 20.000 menores.

Los profesores, en especial el ala autogestionaria de la asamblea de docentes, plantean una exigencia central sin más, la derogación –o suspensión- del TIL. El veto sindical se expresa también contra el proyecto de ley de símbolos, que prohibirá el uso de la señera de las cuatro barras, símbolo de identidad lingüística y referencia cultural, en las fachadas de las escuelas. El proyecto de ley de convivencia y autoridad de los docentes está marcado en rojo por los huelguistas.

La izquierda, con carteles y dos decenas de camisetas verdes tendidas sobre sus escaños del hemiciclo, clamó por la dimisión de la consejera de Educación Joana Maria Camps. La misma exigencia que repetían 2.000 personas de la tercera marea verde en tres semanas, convocada en las puertas de la sede parlamentaria. PSOE y los nacionalistas de Mes, exigieron en siete ocasiones la renuncia de Camps. La consejera replicó que la oposición quiere “derribar al Gobierno”, con ruido, tensión, crispación, confundiendo legitimidad con violencia. "La democracia es el voto silencioso de las urnas" dijo Camps. El poeta y diputado Lluis Maicas del PSOE afirmó que el Gobierno del PP tiene por “objetivo un estado policial para amordazar a la gente”.

Por otra parte, siguen las muestras de solidaridad con los huelguistas que pierden unos 100 euros por cada día que secundan el paro. Tras las ofertas de Miquel Barceló de un primer y otros grabados para la caja de resistencia de la Asamblea de Docentes, ayer los herederos de Joan Miró cedieron para su subasta, a partir de 10.000 euros, un grabado de 1981. "Por compromiso, memoria, solidaridad y la educación", explicaron el gesto los nietos del pintor Joan Punyet Miró y Marisol Ramírez, con dos hijos en la escuela.

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