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Un veterano agitador de la extrema derecha gala se suicida en Notre-Dame

Marine Le Pen define como un “gesto político” la muerte de Dominique Venner, exmiembro de la OAS que se batía contra las bodas gais y la “islamización” de Europa

El ultraderechista francés, Dominique Venner.
El ultraderechista francés, Dominique Venner.

Dominique Venner, veterano historiador y activista de la extrema derecha francesa, se ha suicidado hoy detrás del altar de la catedral de Notre-Dame, en París, disparando un arma contra sí mismo. Según informa la página web de Le Monde, Venner, de 78 años, fue paracaidista en la Guerra de Argelia y más tarde miembro de la Organización Armada Secreta (OAS), un grupo político militar clandestino, fundado en Madrid en 1961, que combatió contra la independencia del país magrebí. Marine Le Pen, líder del Frente Nacional, ha calificado la muerte de Venner en su cuenta de Twitter como un “gesto eminentemente político”.

El rector de la catedral de París, Patrick Jacquin, ha precisado que Venner dejó una carta sobre el altar, en el coro, antes de descerrajarse un tiro poco después de las 16.00 horas. El templo, uno de los edificios más visitados de la capital, fue evacuado, mientras un vigilante intentaba reanimar a Venner con un masaje cardiaco. El contenido de la carta no se ha dado a conocer, aunque el blog del ensayista sugiere que su muerte tiene que ver con la reciente promulgación de la ley del matrimonio homosexual, contra la que Venner se batió en los últimos meses, y con la “islamización” de Francia.

Ideólogo y militante de la ultraderecha desde joven, Venner fue miembro de Jeune Nation en los años cincuenta, formó parte en el Grupo de Investigación y Estudios por la Civilización Europea (GRECE) y dirigió el bimestral Nouvelle Revue d'histoire, que se reivindicaba como nacionalista europeo. En la última década, escribió libros de historia militar, y otras dedicadas a las armas de fuego y la caza.

En el último post de su blog, titulado "La manifestación del 26 de mayo y Heidegger", Dominique Venner afirmaba que las protestas previstas ese día contra el matrimonio gay no se deben limitar al rechazo de las bodas homosexuales, porque, asegura, “el gran recambio de la población de Francia y Europa, denunciado por el escritor Renaud Camus, es un peligro igualmente catastrófico para el futuro”.

El texto, colgado hoy mismo, lanza la alerta contra el riesgo de una “Francia entregada al poder de los islamistas”, y afirma que “desde hace 40 años todos los políticos y Gobiernos, salvo el Frente Nacional y la Iglesia, han colaborado activamente al acelerar por todos los medios la inmigración magrebí y africana”. Y concluye: “Hará falta hacer gestos nuevos, espectaculares para despertar las somnolencias, y sacudir las conciencias anestesiadas y despertar la memoria de nuestros orígenes”.

Su editor, Pierre-Guillaume de Roux, ha declarado: “No creo que se pueda ligar el suicidio a ese asunto de los matrimonios, esto va mucho más allá”. El tuit de Marine Le Pen afirma: “Todo nuestro respeto para Dominique Venner, cuyo último gesto, eminentemente politítico, ha intentado despertar al pueblo de Francia”.