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“Les dejaré la tarjeta a mis amigos para que vayan al médico”

El préstamo de carnés de asegurados se plantea como solución entre los sin papeles

Los médicos temen el caos en los historiales

Joven inmigrante que sufre hepatitis C y se queda sin tarjeta sanitaria.
Joven inmigrante que sufre hepatitis C y se queda sin tarjeta sanitaria.

Los inmigrantes sin papeles que enfermen a partir de mañana no tendrán acceso a la Sanidad y harán lo que puedan para recibir atención médica.

Una solución que se contempla entre los 150.000 afectados consiste en pedir prestada la tarjeta sanitaria a otro inmigrante con papeles o nacionalidad española, ya que el documento no dispone de foto ni de otro elemento distintivo más que el nombre y apellidos del titular. Así, las intervenciones sanitarias que se realicen con documentos prestados se registrarán igualmente, y se mezclarán diagnósticos de diferentes pacientes en el historial de un mismo asegurado, lo que provocaría un caos en los expedientes.

El Ministerio de Sanidad anunció en abril que las personas sin permiso de residencia en España perderán la asistencia sanitaria. Ante la medida, Y. B., un inmigrante maliense de unos 40 años, asegura que prestará su documento de la Seguridad Social a los allegados que la necesiten. “Les dejaré la tarjeta a mis amigos para que vayan al médico, pero no a los extraños porque tengo hijos y quiero estar tranquilo. Deseo ayudar a la gente como yo, que no tiene la culpa de la crisis, pero no quiero tener problemas", explica.

Además, insiste en que es importante tener la certeza de que me “devuelvan” la tarjeta. Vive en España desde 1998, tiene permiso de residencia y mantendrá el acceso a la asistencia médica. Sanidad exigirá a partir de mañana a los inmigrantes sin papeles que adquieran un seguro médico por valor de 710 euros al año para ser atendidos como cualquier usuario de la Seguridad Social.

Jean, de 33 años y también maliense, padece hepatitis B y desde mañana no tendrá acceso a la Sanidad. Como no podrá continuar con su tratamiento, que consiste en una inyección al mes que palia los efectos de la enfermedad, se pedirá el documento a un amigo. Quien acceda a prestársela, incorporará en sus antecedentes clínicos una enfermedad hepática grave que no ha padecido nunca y el tratamiento se registrará en su expediente.

Si el titular de la tarjeta enferma y acude al médico, en su historial figurará el antecedente por hepatitis B, lo que podría inducir a errores médicos a la hora de diagnosticar la dolencia y de prescribir el tratamiento oportuno.

Teresa García Herreros, facultativa de atención primaria y miembro de Médicos del Mundo, explica que el hecho de que dos usuarios compartan tarjeta sanitaria puede provocar errores en los expedientes y complicaciones de diversa índole. “En un historial puede figurar que la persona tiene VIH positivo (virus de la enfermedad del SIDA) y se puede fallar en el diagnóstico, que se hace en función de los síntomas y del historial clínico del paciente”, explica la doctora. Además, la mezcla de historiales clínicos puede provocar errores más graves prescribir un tratamiento equivocado en caso de urgencias. Un historial compuesto por dolencias de dos personas distintas “podría figurar que sea alérgica a la penicilina" y no se prescriba un tratamiento, "induciendo así al error médico”.

Desde Médicos del Mundo advierten que “se darán muchas situaciones caóticas”, tanto médicas como administrativas, que pueden generar errores clínicos. Incluso si la administración requiriese otros documentos para verificar la identidad del paciente que solicita cita con el médico, los sin papeles de algunas Autonomías podrían acceder al servicio.

En el caso de la Comunidad de Madrid, la cita previa automática con el médico se puede hacer por teléfono, lo que facilitará que las personas sin tarjeta sanitaria suplanten la identidad de personas con tarjeta. Para pedir cita con el médico o enfermero solo es necesario conocer la fecha de nacimiento del paciente. Una vez solicitada la cita, no es necesario pasar por la administración del centro sanitario para acceder al médico. La Junta de Andalucía dispone de un servicio de cita previa telefónica similar, con el que basta con un número de DNI, NIE o de la tarjeta sanitaria. En otras comunidades, como Castilla y León, se puede pedir cita telemática por internet con el DNI.

Jean teme que se genere un mercado negro en el que se alquilen tarjetas sanitarias a personas que la vayan a perder.