JOSÉ MARÍA ALÚSTIZA | Radiólogo

“Nuestro método es preciso y queremos universalizarlo”

El uso de imágenes para diagnosticar la cirrosis desbanca la biopsia hepática

Alústiza junto al prototipo con concentraciones de hierro.
Alústiza junto al prototipo con concentraciones de hierro.JESÚS URIARTE

José María Alústiza (San Sebastián, 1959), médico radiólogo y experto en el estudio de enfermedades hepáticas, lidera un estudio multidisciplinar y multicéntrico centrado en el uso de la resonancia magnética para medir la concentración de hierro en el hígado y el diagnóstico de enfermedades hepáticas como la cirrosis.

El método, impulsado desde Osatek —centro de diagnóstico por imagen del Gobierno vasco con gestión privada—, arrancó siguiendo como referencia uno que ya existía en Francia. Este sistema evita el uso de las biopsias hepáticas que están disminuyendo en la medicina por prácticas menos invasivas. Un avance no solo desde el punto de vista de la seguridad del paciente, por ser indoloro y preciso, además reduce costes económicos asistenciales.

Alústiza patentó en 2006 un prototipo para calibrar las máquinas

Tras 14 años de investigación, Alústiza ha sido premiado recientemente por la Sociedad Española de Radiología. Entre los hitos logrados está el que la fórmula creada por Osatek, que permite pasar las imágenes del hígado a valores numéricos, se pueda aplicar en las diferentes máquinas de resonancia magnética instaladas en 40 centros sanitarios públicos y privados de España.

Alústiza patentó en 2006 un prototipo para calibrar las máquinas de diferentes casas comerciales. El proyecto del diseño y fabricación de un fantoma —aparato utilizado para el calibrado de equipos de imagen y que contiene elementos de características similares a los del organismo— fue subvencionado por el Instituto Carlos III de Madrid y su principal objetivo es la estandarización de la fórmula. “No existe en el mundo nadie que tenga tantos centros calibrados con un mismo prototipo como nosotros y que certifique que todos ellos miden igual el hierro en el hígado. Estamos debajo de los Pirineos con respecto a Europa y no hemos sido los primeros en diseñar el método, pero tenemos más experiencia que otros”, señala el radiólogo.

El método ha tenido eco internacional; en el Congreso Europeo de Radiología celebrado en marzo trascendió que un estudio alemán que compara con 198 pacientes diferentes modelos está utilizando el método impulsado por Alústiza porque presenta mejor correlación. Centros de EE UU, Brasil y Bélgica también han comenzado a utilizarlo.

Alústiza se quita mérito a la hora de hablar del respaldo nacional e internacional que supone el premio para el proyecto. “Es más fruto del trabajo que se realiza en Osatek, que permite un sistema eficaz para coordinar trabajo asistencial, gestión e investigación, junto con las sinergias creadas entre médicos, enfermeras y centros sanitarios dentro y fuera del País Vasco”, explica en su despacho minutos antes de estrenar bata blanca y bordado para la fotografía.

El proyecto se inició en
el año 2004 analizando
a 112 personas

Hasta lograr un sistema eficaz en el uso de imágenes de resonancia para el diagnóstico de enfermedades hepáticas, el camino ha estado plagado de cientos de pruebas con voluntarios. En 2004, se inició el proyecto analizando a 112 personas. “Durante dos años todos los pacientes que se hacían biopsias hepáticas en Gipuzkoa pasaban por la resonancia. Fue una coordinación complicada para cuadrar agenda entre médicos, enfermeras y centros sanitarios”, recuerda Alústiza.

Fruto de este estudio surgió la pregunta: “¿Pueden otras máquinas aplicar la misma fórmula? Así nació el prototipo; unos tubos con diferentes concentraciones de hierro. “Cuando mandamos a una máquina esos tubos para calibrar las medidas es como si estuviéramos mandando al paciente tipo en dos grupos; con una sobrecarga media y alta. Las concentraciones de hierro representan los resultados de 112 pacientes que pasaron por nuestra máquina”, remata Alústiza la explicación.

Volviendo al tema de la estandarización de la fórmula, este radiólogo cree que lo difícil es que todo el mundo esté de acuerdo con uno. “Sabemos a ciencia cierta que tenemos el método más preciso y sencillo de aplicar. Nuestra experiencia con casi medio centenar de centros calibrados nos avala y queremos universalizar la fórmula porque sabemos los problemas graves que se generan si el método que utilizas no es el correcto”, concluye.

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