Análisis
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Uso dual

La discusión sobre los estudios de gripe aviar puede servir para determinar criterios útiles a la hora de tomar decisiones sobre lo que se debe publicar

Nos encontramos ante un dilema. En un plato de la balanza tenemos la obligación que tiene un científico de hacer públicos sus resultados. Es una exigencia para aquellos que hacen investigación con fondos públicos y es una exigencia para que la comunidad científica pueda progresar. Conocer los mecanismos de infección del virus de la gripe puede servir para entender la aparición y transmisión de los brotes infecciosos y se ha dicho que permitiría buscar en los animales si hay algún virus especialmente peligroso antes de que se transmita a la especie humana. Publicar forma parte de la libertad de la investigación que proclamamos en todos los foros. Y sin publicación, los científicos no pueden demostrar la importancia del trabajo que han hecho.

En el otro plato de la balanza está el riesgo de que alguien utilice esta información con el objetivo de provocar una epidemia. Puede ser una posibilidad remota pero que se toma muy en serio en Estados Unidos, donde existe un Comité Científico de Bioseguridad que ha sido el que ha detenido la publicación de estos resultados. Se puede discutir si es un riesgo real, ya que se necesita una experiencia y unos medios de cierta complejidad, pero con dinero y determinación quizá puedan obtenerse. Un sistema parecido existió durante la Segunda Guerra Mundial con los temas relacionados con la producción de amas atómicas. La realidad es que con el tiempo la tecnología acabó extendiéndose como estamos viendo ahora.

Puede decirse que pocas tecnologías hay que no puedan aplicarse de forma negativa. Pero lo que llamamos aplicaciones de uso dual se dan más en algunos campos y el de los patógenos humanos, animales y de plantas es uno de los más claros. Por tanto, hay que ver hacia dónde pensamos que se inclina la balanza y cuál es el riesgo real de hacer públicos unos resultados frente a las ventajas de su publicación. Lo que sí está claro es que el mayor riesgo se ha tenido cuando alguien ha decidido investigar en nuevas armas, aunque sea con finalidades de defensa. Los efectos del desarrollo de las armas atómicas lo estamos viendo hoy todavía. Los mayores problemas con armas biológicas han venido de los laboratorios que las estaban investigando. La actual discusión puede servir para determinar criterios útiles a la hora de tomar decisiones sobre lo que se debe publicar y lo que se debe investigar.

Pere Puigdomènech es profesor de Investigación del CSIC.

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