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La libertad de prensa sufre en 2011

Con 66 periodistas muertos por informar, la profesión vive uno de sus peores años

Los movimientos prodemocráticos de los países de la primavera árabe parecían asociados a una mejora de las libertades públicas y, con ellas, la de prensa. Pero la realidad ha demostrado que ha sucedido lo contrario. Muchos medios pagaron cara la cobertura de las protestas contra los regímenes dictatoriales y totalitarios en Oriente Medio. Es la región del mundo donde más periodistas fueron asesinados (20), seguida del continente americano con 18 y Asia con 17, según el informe anual sobre libertad de prensa publicado por Reporteros sin Fronteras (RSF).

“Nunca la libertad de expresión había estado tan asociada a la democracia, nunca el trabajo de un periodista había molestado tanto a los enemigos de las libertades”, dice el documento. Reporteros sin Fronteras destaca la dureza con la que los regímenes totalitarios en decadencia han arremetido contra la prensa en un intento de supervivencia censurando la información. Los resultados han sido desiguales. Túnez mejora 30 puestos en la clasificación mundial de libertad de prensa, aunque sigue a la cola en el puesto 134 de 179. Egipto, sin embargo, cae 39 lugares en la lista, hasta el 166. El Consejo Superior de las Fuerzas Armadas, en el poder desde febrero de 2011, no ha cortado con las prácticas antidemocráticas del exdirigente Hosni Mubarak.

En occidente otro tipo de movimiento social, el de los indignados contra los recortes gubernamentales y el imperio de los mercados, ha provocado olas represivas contra los periodistas que informaban sobre las protestas. En Estados Unidos (puesto 47) más de 25 periodistas sufrieron detenciones y agresiones policiales acusados de mala conducta, alteración del orden público e incluso por no llevar la acreditación, según informaron los corresponsales de RSF en ese país. En Grecia ocurrió algo parecido durante las manifestaciones contra las medidas de ajuste del entonces presidente del gobierno Yorgos Papandreu. Los periodistas sufrieron la brutalidad policial mientras cubrían las manifestaciones. España, donde se vivieron momentos de tensión contra la prensa, especialmente contra los reporteros gráficos, durante las acampadas del 15M en las principales capitales y las manifestaciones contra la visita del Papa, se mantiene en el puesto 39. Según Reporteros sin Fronteras, no podrá remontar esta posición hasta que no desaparezca totalmente la amenaza de ETA, a la que considera un “depredador de la libertad de prensa”.

Latinoamérica sigue siendo un punto negro en el mapa de la libertad de prensa. México cae 13 puestos hasta el 149. Cinco periodistas han sido asesinados y cientos de internautas han denunciado represalias, por parte de los carteles de la droga y el gobierno, cuando informaban de la violencia que se ha generado en el país en el contexto de la lucha contra el narco. El descenso más pronunciado es, sin embargo, Brasil, que ha perdido 41 puestos hasta el 99. Según denuncia RSF, en el norte y noreste brasileños, así como en las regiones fronterizas paraguayas, es peligroso tratar temas como la corrupción local, las actividades del crimen organizado y los ataques al medio ambiente, tanto para los periodistas como para los blogueros. Tres de ellos perdieron la vida en 2011.

Los peores países para ejercer el periodismo son los que RSF llama “el trío infernal”: Eritrea, Turkmenistán y Corea del Norte. Países en los que según denuncia RSF no existe ninguna libertad pública. Eritrea (179) ocupa por quinto año consecutivo el último lugar de esta clasifi­cación mundial. Este país, dictadura totalitaria del Cuerno de África, padece la opresión del presidente Issaias Afeworki. “Como las otras libertades, la de expresar una opinión, no existe”, se lee en el informe. Al menos unos treinta de periodistas han sido encarcelados, algunos de ellos se encuentran en prisión desde hace diez años “en condiciones terribles”, denuncia la organización.

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