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Los hospitales catalanes operaron a 21.500 personas menos hasta octubre

Los recortes de la Generalitat en sanidad pública empiezan a reflejarse

Los recortes del Gobierno catalán en sanidad pública empiezan a reflejarse en decenas de miles de personas afectadas: los hospitales que prestan servicio público en Cataluña operaron a 21.535 personas menos de enero a octubre del año pasado que en el mismo periodo de 2010. El dato supone haber suspendido 70 intervenciones quirúrgicas cada día hasta alcanzar un 6,5% menos de actividad que en 2011, según refleja una respuesta parlamentaria del consejero de Salud, Boi Ruiz, publicada ayer en el Boletín Oficial del Parlamento de Cataluña.

El balance anual, del que el Departamento de Salud todavía no ha aportado datos oficiales, arrojará cifras previsiblemente peores porque computará los meses en que el consejero aplicó los ajustes más severos. Entre noviembre y diciembre, Salud decretó el cierre parcial de hospitales, la suspensión de operaciones programadas y dio fiesta al personal sanitario para ahorrar costes.

“La caída más fuerte quedará retratada a partir de octubre”, advirtió el portavoz de sanidad del PSC en la cámara catalana, Josep Maria Sabaté.

El balance anual
arrojará cifras previsiblemente peores

Por ahora los datos parciales de 2011 ya rebasan las previsiones anuales de la Generalitat. El director del Servicio Catalán de la Salud, Josep Maria Padrosa, señaló el pasado abril que los recortes obligarían a demorar unas 16.000 intervenciones quirúrgicas. Sin computar los meses con mayor incidencia de los ajustes, las operaciones demoradas ya superan en más del 40% la previsión oficial.

“Lo significativo es que ya caigan en más de 20.000 operaciones. Esto repercutirá de forma muy grave en las listas de espera”, destacó Sabaté. El último dato oficial de la Generalitat, publicado el pasado octubre, reflejó un aumento de 13.300 personas en las listas de espera hasta alcanzar los 69.967 pacientes, el 23% más que en 2010. Ese balance solo ofrecía datos hasta junio de 2011 pero ya situó la lista de espera a niveles similares a los de 2004.

La caída de las operaciones ha afectado ligeramente más a los hospitales públicos del Instituto Catalán de la Salud (ICS) que a los centros privados que reciben fondos de la Generalitat —una caída del 7,8% por el 6,1% en los concertados—. Y se ceba especialmente con la provincia de Tarragona, la más afectada por los ajustes. Los dos hospitales del ICS de referencia en esta demarcación redujeron las intervenciones el 15%, más del doble que la media registrada en el resto de hospitales de la comunidad. Entre el Joan XXIII de Tarragona y el Verge de la Cinta de Tortosa se dejaron de operar a 9.175 personas, casi la mitad del total registrado en Cataluña.

El Joan XXIII es el centro que más protestas sigue registrando como consecuencia de los recortes: dos plantas del hospital siguen cerradas y los sindicatos denuncian la sobreocupación de las urgencias cuando todavía no ha llegado a Cataluña la habitual epidemia de la gripe.