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La lucha contra el cambio climático

La UE junta aliados para mover a EE UU y China hacia un tratado climático

Europa, junto a los países más pobres y los pequeños Estados-isla, hace un llamamiento para salvar la Cumbre de Durban

La UE sigue sumando apoyos a su plan para aceptar Kioto como puente hasta 2020 solo si los grandes emisores anuncian que se podrán sumar en una década. Un comunicado conjunto de la UE con el grupo de los países menos desarrollados y el de los pequeños Estados insulares -que se ven amenazados por la subida del nivel del mar prevista- reclama en la Cumbre de Durban compromisos de todos los bloques, lo que sin mencionarlo se refiere a EE UU y China, sin los cuales no habrá avances porque suman el 50% de las emisiones.

"A la UE le ha ido bien siempre que ha obtenido apoyos para aislar a EE UU. En Copenhague intentó complacer a ese país y no funcionó", resumían días atrás fuentes de la negociación. En la crucial cumbre en Dinamarca en 2009, Europa fue desplazada y el texto se cerró entre EE UU, China, India, Brasil y Sudáfrica.

En Durban, y con la vista puesta en el nuevo proceso de negociación que se abra, la UE ha vuelto a su tradicional estrategia. Ya logró el apoyo de los países menos desarrollados (LDC, en sus siglas en inglés). Estos 48 Estados tienen un 12% de la población mundial pero suponen menos del 2% del PIB del planeta. Son países como Gambia, Bangladesh o Haití y que no tendrían compromisos de limitación de emisiones en ningún caso. Puede que no tengan un peso diplomático enorme pero sí son una palanca para mover a China. El grupo oficial de negociación en la cumbre del clima es el G-77+China e incluye a todos los países en desarrollo. Sin embargo, y con esta declaración pública de los países más pobres, queda claro que China está fuera del grupo y la UE recibe el aval de los países que más sufrirán las consecuencias del calentamiento y en cuyo nombre hablan de vez en cuando los emergentes como China e India.

El comunicado lo firma también el grupo AOSIS, formado por la alianza de los 43 pequeños Estados-isla. Son países como Maldivas o Tuvalu y que cuentan con gran simpatía entre las ONG. Afirman que la subida del nivel del mar amenaza su supervivencia y piden que las potencias intenten limitar el calentamiento a 1,5 grados frente a los 2 considerados actualmente como inevitables.

El documento conjunto pide prorrogar el Protocolo de Kioto hasta 2020 y conseguir en Durban "un mandato claro y una hoja de ruta hacia un instrumento legalmente vinculante" en el que "todas las partes" de la convención de la ONU "deben comprometerse". Además, reclama que no se retrase la negociación -como intentaron EE UU y China al comienzo de Durban-. Y los tres bloques afirman: "La probabilidad de alcanzar nuestro objetivo se hace más pequeña con el paso del tiempo y necesitamos empezar este proceso hoy".

EE UU dijo ayer en público que apoya la hoja de ruta que pide la UE, algo que fue recibido con cautela por los negociadores. De ser así, el principal obstáculo serían China e India. Pekín comenzó en Durban con signos de flexibilidad que no ha repetido con el paso de las jornadas. En una comparecencia, los BASIC (Brasil, China, India y Sudáfrica) insistieron en que la responsabilidad del calentamiento es de los países desarrollados y que son ellos los que deben recortar emisiones.