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La UE eleva el tono para intentar arrancar algo a EEUU y China

Europa tiene la llave que puede derrumbar toda la negociación internacional, pero su mirada está puesta en el euro

La Unión Europea se encuentra en una situación extraña en Durban. Por primera vez en mucho tiempo muestra una posición de firmeza pero pocos parecen tomarla en serio. Europa tiene la llave que puede derrumbar toda la negociación internacional, pero su mirada está puesta en el euro. Así, la comisaria de Acción para el Clima, Connie Hedegaard, se desgañita en las ruedas de prensa para hacer escuchar su mensaje: que la UE solo aceptará prorrogar Kioto si EEUU y China aceptan que en 2020 tendrán un tratado vinculante. "Queremos un tratado vinculante porque en nuestra experiencia las cosas funcionan mejor cuando hay leyes. Cuando Reagan y Gorbachov se reunieron en Reikiavik para hablar del desarme no llegaron a un acuerdo voluntario. Fue en 1986 y un año después EEUU y la URSS firmaron el tratado contra los misiles de alcance intermedio.

La UE va elevando poco a poco el tono. Lo ha hecho Jo Leinen, presidente del comité del Parlamento Europeo y que siempre va más lejos que la Comisión: "Me frustra que esta conferencia está secuestrada por el juego de ping-pong de EEUU y China. Y es intolerable e inaceptable. China ha hecho algunos movimientos, veamos si hay compromiso, aunque no veo las mismas señales desde EEUU. Uno no está preparado y el otro no quiere". Leinen llegó a llamar "ignorante y arrogantes" a los legisladores de EUU que intentaron aprobar una norma que salvara a sus aerolíneas de la norma europea del comercio de emisiones que entra en vigor en enero. Leinen llegó a decir que "hay que avanzar y no esperar a aquellos que no quieren", una alusión a olvidar a EEUU, como hizo el mundo con Kioto.

Sin embargo, la posición de EEUU no puede estar más alejada, y que haya un acuerdo que salve la cara a la cumbre depende de que encuentren un punto intermedio. "No insistimos en acuerdos vinculantes por el momento. Cuando más progreso se hizo fue el año pasado y el de Cancún, cuando hubo compromisos", declaró el enviado de Obama, Todd Sterm, que añadió: "Una de las cosas que desbloqueo las negociaciones fue el hecho de que no era legalmente vinculante". Según este, un acuerdo de la cumbre, aunque o sea un tratado "son política y moralmente vinculantes" y tienen cierta cobertura jurídica porque las adopta una convención de Naciones Unidas ratificada por los presentes.

La secretaria de Estado de Cambio Climático, Teresa Ribera, reafirmó el mensaje de que la UE no va de farol cuando dice que no aceptará prorrogar Kioto si no arranca nada del resto: "La UE no va a respaldar salir de Durban con el único compromiso de un segundo periodo del Protocolo de Kioto si al final de ese periodo de transición no están todos".

La negociación entró de lleno ayer en el asunto político con la creación de una mesa de 50 países representativos que, a puerta cerrada, deben intentar salvar las diferencias. Los presentes notaron cambios de personas en la delegación china, que además realizó un discurso duro, sin signos de la apertura que mostró al principio de la cumbre.