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Cuando Bob Esponja se viste de verde

Al niño le parece muy bien que haya llegado la secretaria de Estado de Cambio Climático, Teresa Ribera, pero él a quién espera ansioso es a Bob Esponja, el dibujo animado con el que lleva todo el curso aprendiendo cómo reducir las emisiones de CO2, por ejemplo, yendo al cole en bicicleta. Nos encontramos en Madrid, en la entrega de los Premios Nickológico del canal de televisión Nickelodeon, una iniciativa medioambiental desarrollada en 14.000 colegios de toda España con un saldo de más de 25.000 participantes, 3.000 árboles plantados, 12.000 bombillas de bajo consumo instaladas y 9.000 libretas recicladas. La secretaria de Estado se gana al auditorio al decir que acaba de hablar con Bob y con Dora La Exploradora, y que éstos han comentado lo bien que los concursantes les han explicado cómo contribuir a cuidar el planeta. Aquí el mensaje verde se recibe alto y claro porque lo ha lanzado un referente para las más jóvenes generaciones que en este momento, y sin que sirva de precedente, escuchan atentas, quietas y en silencio.

Dora La Exploradora explicó sobre energías renovables y los Pingüinos de Madagascar sobre reciclaje

La iniciativa se ha desarrollado en 14.000 colegios de España con un saldo de más de 25.000 participantes, 3.000 árboles plantados y 9.000 libretas recicladas

Si Bob Esponja y su inseparable Patricio protagonizaron las actividades relacionadas con el cambio climático, Dora La Exploradora explicó sobre energías renovables, los Pingüinos de Madagascar sobre reciclaje, FanBoy y Chum Chum sobre transporte sostenible. "Hemos pretendido concienciar a través de sus personajes favoritos, de una manera activa, participativa y divertida", señala Joana Carrión, vicepresidenta ejecutiva de Nickelodeon.

Siguiendo por esta línea, la Fundación Biodiversidad, participante en este programa Nickológico, colabora asimismo con la revista de los Lunnis. Lupita, Lucho y demás habitantes de la Luna Lunera son Amigos de la Naturaleza y proponen a sus lectores juegos para saber más acerca de animales en peligro de extinción como el oso pardo, el urogallo o el lince ibérico. Para un público más adolescente, en 2010 se sumó a la revista Bravo en la organización del concierto Bravo por la Tierra, con el grupo Teen Angels, con motivo del Día Mundial de la Biodiversidad. Y asesora también a la revista Clan (con los personajes del canal infantil de la TDT de RTVE) para promover el respeto por el medioambiente.

Los dibujos animados de Clan, por cierto, están de lo más activistas. Caillou aprende que hay que ser cuidadoso con las plantas y los animales cuando uno sale al campo, y para recordárselo tiene a su abuela, una gran amante de la naturaleza. Gombby es un panadero que viaja en una ecobici y siempre está dispuesto a ayudar a los demás. Bet vive en la Antártida con sus padres, que son científicos, y un día, jugando con su ordenador, acaba creando cinco bits inteligentes, los Edebits, que la ayudarán a descubrir el continente helado y a saber más sobre cambio climático, contaminación petrolífera o caza de focas.

Cuando este 26 de marzo tuvo lugar La Hora del Planeta, el apagón general que cada año pretende llamar la atención sobre las consecuencias del cambio climático, allí estaba Pocoyo, estrella de éxito vestida de azul, como embajador mundial infantil de 2011. Nadie mejor que él para captar la atención de los pequeños, que pudieron verlo personalmente en Madrid y Barcelona, jugar, cantar, bailar con él. Y así, entre caras pintadas y la emoción de poder tocar a su ídolo, concienciarse sobre la necesidad de un futuro más sostenible.

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  • El mensaje sostenible llega más fácilmente a los pequeños y adolescentes de la casa si se lo transmiten sus personajes favoritos de dibujos animados o si lo auspicia su cadena de televisión fetiche