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El Ejército de EE UU rectifica su decisión de permitir bodas gais

Horas antes, un memorando posibilitaba los matrimonios siempre que la fe del pastor y la ley del Estado lo permitieran

Después de notificar a sus reclutas que permitiría oficiar matrimonios homosexuales en las capillas de sus bases, la Marina ha dado marcha atrás ante la presión de los republicanos en el Congreso y ha desautorizado un memorando interno enviado por el contralmirante Mark Tidd, jefe de los capellanes militares en esa rama del Ejército.

El martes por la noche (madrugada en España), Tidd renvió un nuevo memorando en el que anuncia que el de las uniones gais, en bases militares situadas en Estados donde sean legales y oficiadas en el seno de credos que las acepten, "quedan suspendidas hasta que nueva orden, a la espera de análisis políticos y legales y labores de coordinación entre los diversos departamentos implicados".

La derogación de la ley que prohibía hasta diciembre a los homosexuales servir abiertamente en el Ejército posibilitaba con ese memorando interno que las capillas en que se ofician normalmente uniones matrimoniales hubieran albergado pronto bogas gais en aquellos Estados en que fueran legales, siempre y cuando la fe del pastor que las oficie las permitiera. El documento se había filtrado esta semana en el diario online The Navy Times.

Existen diversas prácticas religiosas que aceptan y administran matrimonios homosexuales, como la Iglesia Episcopal de Norteamérica, la Iglesia Unida de Cristo o la Iglesia Evangélica Luterana en EE UU. Además, esos matrimonios se pueden oficiar en Connecticut, Iowa, Massachusetts, New Hampshire, Vermont y la capital federal, donde son legales por la vía civil. La Marina cuenta con un cuerpo de 1.100 capellanes en activo y en la reserva, soldados ordenados como pastores en diversos credos. Sus insignias les identifican como budistas, judíos, cristianos o musulmanes. Normalmente marchan al frente de guerra a bordo de los barcos de la Marina y ofrecen también guía espiritual y servicios religiosos a las tropas de la Guarda Costera y la infantería de Marines.

El anuncio de la Marina ya había provocado la oposición de diversos congresistas conservadores. El Presidente del Subcomité de Fuerzas Navales de la Cámara de Representantes, el republicano Todd Akin, envió a la Marina una carta, firmada por otros 62 congresistas, en la que exigía al Pentágono que cumpliera una ley de 1996, conocida como Defensa del Matrimonio, que invalida los matrimonios homosexuales a nivel federal. "La Ley de Defensa del Matrimonio fue aprobada por el Congreso y ratificada por el presidente Clinton en 1996. La ley dice que el gobierno federal define el matrimonio como entre un hombre y una mujer. La nueva política de la Marina claramente viola esa ley. Y aunque a nuestro presidente no le guste esa ley, es increíble que la Marina emita nuevas normas que la violen", decía Akin.

En el memorando del contralmirante Tidd de la Marina, sin embargo, se aseguraba que la autorización de esas ceremonias no significaba darles validez a nivel federal. "Respecto al uso de las instalaciones de las bases para los matrimonios del mismo sexo, la oficina legal ha concluido que, en términos generales, el uso de las bases debe ser neutral en términos de orientación sexual", aseguraba. "Se trata de un cambio respecto a directrices previas que prohibían matrimonios entre personas del mismo sexo en instalaciones federales".

Fue el presidente Barack Obama quien pidió al Senado que derogara la ley que impedía a los gais servir abiertamente en el Ejército, algo que logró en diciembre. Además, el 23 de febrero, indicó al fiscal general [ministro de Justicia] Eric Holder que los abogados del Estado dejaran de defender la ley de Defensa del Matrimonio en los tribunales. Fue aquella la primera vez en que la Casa Blanca indicó que consideraba inconstitucional la prohibición federal a las uniones del mismo sexo y los beneficios que acarrean, como derechos de visita en hospitales, reunificación familiar o derechos de sucesión.