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Lluvia primaveral de metano en Titán

Primeras observaciones que confirman el especial ciclo hidrológico de la luna de Saturno

La nave Cassini, en órbita de Saturno, ha conseguido detectar los primeros indicios de lluvia de metano, en las dunas del ecuador de Titán, el mayor satélite del planeta. En esta luna se conocen lagos de metano en altas latitudes, mientras que la zona ecuatorial es en su mayor parte árida, con grandes extensiones de dunas surcadas por lo que parecen ser ríos secos. La observación de cambios súbitos en el brillo de la superficie en esta zona tras una acumulación de nubes ha llevado a los científicos, de varias instituciones de EEUU e Italia, a concluir que la explicación más plausible de estos cambios es la lluvia caída desde una gran tormenta de metano. Esto significa que los supuestos ríos secos no lo son de forma permanente, sino que llevarían caudal estacional, ya que la lluvia se ha observado durante la primavera en Titán, que en esta zona es de carácter tropical.

Desde 2004, en que empezaron, a 2010 las observaciones de Cassini abarcaron menos de un cuarto del año de Titán (29,5 años terrestres), por lo que es la primera vez que se realizan durante la primavera. Además, los patrones meteorológicos en Titán son muy diferentes de los de la Tierra, en parte debido a que su rotación es muy lenta (su día es equivalente a 15 días y 22 horas terrestres).

"La lluvia es difícil de observar desde el espacio, y no existen medidores ni radares meteorológicos en la superficie de Titán", explica Tetsuya Tokano, que comenta el descubrimiento, publicado en la revista Science. "Sin embargo, las precipitaciones pueden cambiar el aspecto de la superficie en formas que pueden ser observadas desde la nave Cassini". La lluvia detectada, si se confirma en los próximos años que provoca caudal en los cauces secos, cierra el ciclo hidrológico de Titán, en el que ya se conocían lagos, nubes y hasta llovizna de metano.