_
_
_
_
EL ÁNGEL DE LA MUERTE RECORRE INTERNET. PARTE 2

"Si se trata de ahorcarte te puedo ayudar"

Las pesquisas de una maestra inglesa jubilada le llevaron hasta la dirección desde la que William Melchert-Dinkel contactaba con personas débiles a las que incitaba al suicidio

El enfermero y padre de familia de 48 años William Melchert-Dinkel, de Estados Unidos, recorría, en 2007, diversos foros de Internet de asistencia en el suicidio, haciéndose pasar por diversas enfermeras que daban detalles de cómo lograr la asfixia total de forma rápida y fácil. Ya había incitado en 2005 a ahorcarse a un joven de 32 años de Gran Bretaña, Mark Drybrough. La familia de esta víctima había enviado a la policía de Minesota una carta en la que detallaba que su hijo había estado conversando con una mujer que residía en aquel estado, de nombre Li Dao. En la misiva expresaba su temor a que la tal Li fuera una incitadora al suicidio en lugar de una víctima. La carta le fue devuelta a la familia sin abrir.

Más información
Un ángel de la muerte recorre Internet
"Tengo una obsesión con el suicidio"
El juez declara culpable al depredador de suicidios en Internet

Mientras, en Reino Unido, en el condado de Berkshire, una maestra e historiadora jubilada, Celia Blay, que hasta la fecha había sido poco ducha en la navegación por la Red, se empeñaba en seguirle la pista a tres misteriosas enfermeras que recorrían foros de Internet a la caza de personas en frágil estado mental y con impulsos suicidas. Esos ángeles de la muerte se llamaban Li Dao, Falcon Girl y Cami D. Recabando conversaciones y correos, Celia dio con una de las pocas formas de localizar físicamente a alguien en Internet: una dirección IP asociada a un post en el foro Usenet. Esas direcciones IP ayudan a revelar la información asociada a quien ha contratado una conexión a la Red. En ese caso, como podría comprobar en otros correos posteriores, el dueño de la conexión era William Melchert-Dinkel, de Minesota.

Celia no recibió mucha atención por parte de la policía británica, pero se dedicó a difundir advertencias por toda la Red, aclarando que Li Dao, Falcon Girl y Cami D podían ser en realidad una misma persona, con tendencias sádicas más que suicidas. Según dijo en una declaración jurada que le mandaría infructuosamente meses después al FBI con la cooperación de otra persona: "El sospechoso busca, de forma rutinaria, a personas con tendencias suicidas, que buscan información sobre cómo suicidarse en diversos foros de Internet [...] y entonces inicia el contacto con posibles víctimas por la vía del correo electrónico privado".

Mientras Celia avanzaba en sus pesquisas, al otro lado del Atlántico, en Otawa, Canadá, la estudiante de 18 años Nadia Kajouji vivía un doloroso descenso al infierno de la inestabilidad mental. En su primer año en la universidad de Carleton quedó embarazada y tuvo un aborto. Sus notas comenzaron a fallar. Se saltaba clases. Cuando visitaba a sus padres en su casa de Brampton actuaba de forma extraña. Padecía ansiedad general con el efecto de insomnio crónico. Aceptó tomar antidepresivos, por consejo de un psiquiatra. En su frágil estado mental, llegaron las tendencias suicidas. Y, en sus horas muertas por el océano de la Red, encontró a una amiga navegante, Cami D.

"Hace ocho meses, comencé a buscar métodos para marcharme y creo que ya sé qué es lo que funciona y lo que no. Por eso prefiero ahorcarme. Lo he probado un poco, para ver si duele, y si funciona de forma rápida, y no fue una mala experiencia", le dijo Cami D a Nadia en una conversación de marzo de 2008. Nadia le respondió:

- ¿Cuándo vas a tomar el bus? Me gustaría hacerlo pronto. Quiero intentarlo el domingo.

-O sea, ¿que también te vas a ahorcar?

- No. Voy a saltar.

Después de que Nadia le diera detalles de desde qué puente iba a saltar -había localizado un agujero lo suficientemente grande en el hielo, para caer al agua y morir de asfixia o congelación- Melchert-Dinkel le dijo: "Bueno, si se tratara de ahorcarse, te podría ayudar, de hecho incluso usando una cámara. Usar la cuerda de forma adecuada en muy importante". Nadia, finalmente, saltó, desde un puente, al congelado río Rideau, en la noche del 9 de marzo de 2008. Su cuerpo no fue recuperado hasta el 20 de abril.

El mismo mes en que Nadia murió, Celia Blay, la jubilada británica que le seguía la pista al enfermero que había estado hablando con Nadia, logró trabar un contacto estable y duradero con la Unidad de Investigación de Crímenes en Internet contra los Niños del Estado de Minesota. Comenzó a mandar a los agentes toda la información que había recabado en los últimos dos años sobre Melchert-Dinkel. La policía de Otawa, en Canadá, comenzó una investigación paralela, en la que logró identificar la dirección IP desde la que la misteriosa Cami D había entrado en un pacto de suicidio con Nadia. Correspondía al enfermero de Minesota. El siete de mayo de 2008 un agente de policía canadiense logró hablar brevemente con él, sin llegar a ninguna conclusión.

MAÑANA: "TENGO UNA OBSESIÓN CON EL SUICIDIO". En una operación coordinada por agentes de los cuerpos de seguridad e internautas de tres países, la policía de Minesota logra detener a William Melchert-Dinkel. | Lee la primera parte

William Melchert-Dinkel.
William Melchert-Dinkel.REUTERS

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_