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El Vaticano permitirá a los laicos formar parte de sus tribunales

La Congregación para la Doctrina de la Fe publica las nuevas normas contra la pederastia clerical.- Sube la prescripción a 20 años y se introduce el delito de 'pedopornografía'

Un texto elaborado por canonistas, no por ideólogos, que aclara las normas existentes y agiliza los procesos. Respeto a los ordenamientos civiles nacionales. Y un regreso al pasado: el recurso al brazo seglar para juzgar los delitos más graves dentro de la Iglesia. Esas son algunas características de las normas de derecho canónico anunciadas hoy por el Vaticano, que aclaran, agilizan o endurecen las reglas a seguir en los casos de abusos sexuales a menores y en los delitos contra la fe, como la apostasía, el cisma o la herejía.

La Congregación para la Doctrina de la Fe ha publicado el documento con las nuevas normas, firmadas por el prefecto y cardenal estadounidense William J. Levada. Según el portavoz de la Santa Sede, Federico Lombardi, las novedades más importantes de esta nueva ordenación "orgánica" en lo que se refiere a los abusos sexuales son que "prevé procedimientos más rápidos para afrontar con eficacia las situaciones más graves y urgentes; abre la puerta a los laicos para participar en los tribunales eclesiásticos; eleva el periodo de la prescripción del delito de abusos de 10 a 20 años; equipara los abusos a personas con limitado uso de razón a los que se somete contra menores, e introduce el delito de pedopornografía".

La denuncia será obligatoria antes de que arranque el proceso canónico en los países que obliguen a hacerlo, recuerda el portavoz de la Santa Sede

Del secretismo a los intentos de transparencia

Otras modificaciones afectan a la confidencialidad de los procesos, para intentar defender la intimidad y dignidad de "todas las personas implicadas". El nuevo código no trata, según Lombardi, el argumento de la denuncia a las autoridades civiles porque no es eso lo que se espera de un texto canónico. En todo caso, subraya, "la adecuación a las leyes civiles forma parte de las indicaciones impartidas por la Congregación desde la fase preliminar de la tramitación de los casos de abusos, como consta en las Líneas Guía publicadas".

La Congregación, ha dicho el portavoz de la Santa Sede, "está trabajando en ulteriores indicaciones a los episcopados para que las directivas [nacionales] sobre abusos sexuales sean cada vez más rigurosas, coherentes y eficaces". Las nuevas normas están desplegadas en una carta enviada a los obispos de todo el mundo, como culminación del motu proprio de Juan Palo II Sacramentorum sanctitatis tutela que en abril de 2001 estableció la competencia de la Congregación para la Doctrina de la Fe sobre los delitos más graves.

Frente a la multiplicación de los escándalos y a las acusaciones de ley del silencio, el Vaticano trata de actuar con mayor transparencia y publicó en abril los procedimientos que aplica. Benedicto XVI, salpicado por la ola escándalos al ser acusado de encubrir a sacerdotes culpables cuando era obispo de Múnich y como responsable de la Congregación durante casi un cuarto de siglo, ha puesto en marcha una operación de limpieza.

Ratzinger aceptó la dimisión de varios obispos, entre ellos tres irlandeses, pidió "perdón" a las víctimas, se reunió con algunas de ellas en un viaje en Malta e, incluso, llegó a culpar a la propia curia de la situación, al subrayar que los enemigos de la Iglesia que más sufrimiento le causan están en su seno, y no fuera.