Sarkozy promete una nueva tasa ecológica que incite a consumir y producir limpio

El presidente francés no renuncia a sus intenciones "a la primera" tras el varapalo de la justicia a su 'tasa del carbono'

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, ha prometido hoy un nuevo impuesto ecológico que "incite al consumo y a la producción limpia", después de que el Consejo Constitucional tumbara el proyecto gubernamental que iba a entrar en vigor mañana. "La fiscalidad ecológica que permite tasar la contaminación y exonerar el trabajo es una apuesta importante", ha asegurado el presidente en su discurso anual de Año Nuevo a la nación, en el que ha asegurado que no renuncia a sus intenciones "a la primera".

Sarkozy ha insistido en que el Ejecutivo presentará un nuevo impuesto ecológico el próximo día 20, después de que el pasado martes el Consejo Constitucional afirmara que el dispositivo ideado por el Gobierno era contrario a la Carta Magna. Ese nuevo dispositivo estará destinado "a incitar que el consumidor consuma mejor y el productor produzca limpio", ha asegurado Sarkzoy. El Constitucional precisó que la norma no luchaba contra el objetivo de combatir la emisión de gases de efecto invernadero, puesto que dejaba más de la mitad de éstas exentas del impuesto.

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2.000 millones menos

Además, señaló que se rompía la unidad nacional frente a una tasa. El impuesto ecológico era una de las medidas más importantes de los Presupuestos del Gobierno francés para 2010, con el que se pretendía ingresar 2.000 millones de euros. La decisión del Constitucional fue interpretada en Francia como un revés de Sarkozy, que había comparado el impuesto ecológico con reformas tan importantes como la descolonización o la abolición de la esclavitud.

En su mensaje a la nación, Sarkozy ha afirmado que, "tras un año difícil para todos" a causa de la crisis económica, vendrá un 2010 "de renovación" en el que el país "recogerá los frutos" de las reformas puestas en marcha por el Ejecutivo. El presidente ha agradecido a los franceses sus esfuerzos pese a la crisis, y auguró "nuevas reformas" para el año próximo, porque nadie "cree que en un mundo que se mueve, el inmovilismo es una alternativa". "Nos queda mucho trabajo", ha afirmado Sarkozy, que se ha marcado como prioridad para el año próximo "hacer recular el paro y la exclusión".

"Juntos hemos evitado lo peor. Pero también hemos preparado el futuro. En el momento en el que todo hace pensar que el crecimiento económico va a volver, vemos que durante este año, en el medio de todo tipo de dificultades, un mundo nuevo ha comenzado a construirse", ha asegurado.

El presidente ha destacado la "nueva organización mundial" puesta en marcha en el Grupo de los Veinte, de los países ricos y emergentes, que permitirá afrontar "problemas que parecían irresolubles" como las bonificaciones "extravagantes" de los dirigentes de grandes empresas o los paraísos fiscales. Ha considerado que la cumbre de Copenhague sobre el cambio climático "ha abierto la puerta" a cifrar los objetivos de reducción de emisiones de gases a efecto invernadero y a la financiación de los países más pobres con una tasación sobre la especulación financiera.

Sarkozy, en un momento de su discurso a la nación con motivo del año nuevo.
Sarkozy, en un momento de su discurso a la nación con motivo del año nuevo.REUTERS

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