Serias dificultades de los ingenieros de la NASA para salvar el vehículo marciano 'Spirit'

El todoterreno está atascado en una zona arenosa en la superficie del planeta rojo desde el pasado mes de mayo

Los ingenieros de la NASA están ya haciéndose a la idea de que, tal vez, no sea posible sacar el vehículo Spirit de la trampa de arena en que quedó inmovilizado el pasado mes de mayo. Desde entonces, los expertos están haciendo simulaciones y probando maniobras en la tierra, en el Jet Propulsion Laboratory (JPL, California), para liberar el robot, pero empiezan a reconocer que la situación es muy complicada y que tal vez se acerca el fin de la misión para el Spirit. De cualquier modo, este rover, que llegó a Marte hace más de cinco años, poco antes que su gemelo aún en funcionamiento Opportunity, pasará a la historia de la exploración espacial como un tremendo éxito, si se tiene en cuenta que fue diseñado para funcionar tres meses en las duras condiciones del planeta rojo.

"Estamos trabajando con mucha cautela y explorando todas las opciones razonables", comenta John Callas, jefe de proyecto de Spirit, en un comunicado de JPL. "La posibilidad de que el Spirit no logre salir es muy real".

El robot se atascó en un terreno arenoso, blando, difícil de distinguir en el paisaje, a principios de mayo. Desde el primer momento los expertos se dieron cuenta de que la situación era difícil y decidieron suspender cualquier movimiento del vehículo hasta evaluar diferentes estrategias de salida y dar con la mejor. Desde entonces han estado haciendo simulaciones, análisis y estudios de las capacidades de movimiento del Spirit, pero, sobre todo, han estado haciendo ensayos con duplicados a tamaño real del robot, que tienen en los laboratorios de JPL. También tienen muy en cuenta la información sobre la situación real en Marte enviada por el mismo vehículo. La labor es compleja, entre otras cosas, porque la gravedad en el planeta rojo es menor que en la Tierra y, por tanto, aquí están trabajando también con un modelo más ligero que el real. La norma con este tipo de misines de exploroación planetaria es que sólo cuando los movimientos a realizar están bien ensayados se envían las órdenes al vehículo para que los realice.

Cualquier movimiento que se quiera ordenar al Spirit es delicado porque hay que evitar a toda costa situar el centro de gravedad del vehículo directamente sobre una roca que tiene debajo y que está muy cerca o incluso rozando. "La modelización en ordenador nos permitirá conectar los resultados de los ensayos realizados en condiciones de gravedad terrestre con lo que cabe esperar del rover en la gravedad de Marte", añade Callas. Según el plan actual no se intentará ningún movimiento del vehículo antes del mes que viene.

El Spirit, además de la trampa de arena, ha sufrido una tormenta a finales de agosto de arena que supuesto una reducción a casi la mitad la producción eléctrica de sus paneles solares. La tormenta todavía no se ha despejado completamente y los responsables del vehículo siguen pendientes de la predicciones meteorológica en Marte.

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