Cepsa no aclara las causas del derrame de hidrocarburo en Huelva

Hasta el momento se han recogido 11 toneladas de crudo entre Matalascañas y las playas del espacio natural de Doñana

El escape de 30 toneladas de crudo en Palos de la Frontera (Huelva) el pasado jueves por un fallo en la refinería de Cepsa sigue arrojando "galletas" de hidrocarburo en el entorno natural de Doñana. La Junta de Andalucía asegura que la situación está "absolutamente controlada" pero la empresa sigue sin explicar qué ocurrió en la tubería conductora para que se "escapara" tal cantidad de hidrocarburo al agua.

La mancha de fuel ya desapareció de la superficie marina debido a la evaporación y los vientos, pero las partículas solidificadas del producto siguen saliendo a la superficie. Los 14 kilómetros de playa afectados en Doñana -desde Matalascañas hasta la desembocadura del Guadalquivir, a pocos kilómetros de Cádiz- generan toneladas de arena negra. Los 260 operarios que trabajan en las tareas de limpieza de la zona, más las excavadoras, tractores, camiones y bidones repletos de hidrocarburo, hacen que la costa no ofrezca la imagen más deseable de una reserva natural del calibre de Doñana. Ya se han recogido 168 metros cúbicos de arena, es decir, unas 336 toneladas. El contenido de hidrocarburo en la tierra es de entre un 5 y 7%, por lo que en total llevan recogidos entre 7,1 y 11 toneladas de crudo.

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"Está trabajando muchísima gente debido al valor emblemático del espacio". La subdelegación del Gobierno en Huelva ha organizado hoy una visita guiada por las playas de Doñana para todos los medios de comunicación interesados. "Queremos que todos vean con sus propios ojos que aquí no hay nada.", ha manifestado Francisco Huelva, director provincial de Emergencias 112. Un autobús ha recorrido los 30 kilómetros de playa afectada

La Junta ha abierto un expediente informativo a Cepsa, pero el infome de peritaje, señalan desde la refinería, "aún no ha finalizado". Otra incógnita que no se ha resuelto es cuántas toneladas de fuel quedan por recoger. "Siempre hemos demostrado que somos transparentes pero necesitamos más tiempo", ha dicho esta mañana Aurelio de la Villa, jefe del gabinete de Protección Ambiental, Seguridad y Calidad de Cepsa.

El pasado sábado la sustancia pegajosa sorprendió a los veraneantes en Matalascañas. La deriva del mar arrastra las partículas de crudo hacia Cádiz, donde el domingo se recogieron cubos de "galletas" en Sanlúcar de Barrameda. Unos 30 operarios se encargan de limpiar las playas gaditanas.

Desde el primer momento, la empresa habló de una "fisura" en una de las tuberías de conducción desde el buque SCF Caucausus, de bandera liberiana, hasta la refinería de Cepsa en Palos. Por esa grieta se filtraron al mar los 30.000 kilos de crudo Maya, más pesado que el Brent y utilizado mayormente para el asfalto. Cepsa insiste en que ellos son "los más interesados" en aclarar las causas del accidente, pero a casi una semana del vertido aún no han explicado por qué una tubería de este calibre se fisura o cuántas veces más podrían "fisurarse" en los próximos meses.

Como protesta ante la falta de claridad informativa, la organización ecologista Greenpeace ha enviado una carta al ministro de Fomento, José Blanco, en la que exige una investigación "lo antes posible" para depurar responsabilidades y sancionar a los culpables del vertido. Los ecologistas también han mandado otra misiva al Capitán Marítimo de Huelva para que considere a los ecologistas comparecidos en el expediente, con el objetivo de iniciar las acciones legales pertinentes. El responsable de la campaña Contaminación de Greenpeace, Julio Barea, ha criticado el "reiterado historial de vertidos con el que cuenta la empresa en Huelva".

El crudo Maya tiene una densidad de 0,9 kg/m3. Pesa más que otros hidrocarburos, como los volátiles -que se usan para gas natural- y menos que el agua -de 1kg/m3-. Por eso gran parte flota y acaba en la playa. El aspecto es de masa viscosa, pegajosa y, al tocarlo, deja un poco de mancha negra en la piel.

Ecologistas en Acción y WWF insisten en que "estas cosas volverán a ocurrir" y por eso piden que no se amplíe la refinería de Cepsa en Huelva y no se autorice la nueva, la de Barbosa. "Si los dos proyectos siguen adelante, llegará a Huelva un petrolero cada tres días. No lo podemos consentir", ha afirmado Juanjo Carmona, coordinador de WWF en Doñana.

El derrame de hidrocarburo en Palos de la Frontera ha alcanzado el Parque Nacional de Doñana, donde 260 personas trabajan para limpiar este espacio de alto valor ecológico. Ya se han recogido 336 toneladas de fuel.AGENCIA ATLAS

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