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Un obispo anglicano afirma que los matrimonios gays son "aberraciones"

El prelado de Nigeria pide un año de cárcel para quien asista a una boda entre homosexuales

No sólo la Iglesia católica es contraria al matrimonio entre personas del mismo sexo. La anglicana, al menos en África (esta confesión no tiene un Papa ni un poder centralizado), también se muestra contraria. A las amenazas de un cisma por el ordenamiento de un obispo gay, el prelado de Nigeria (el país más poblado del continente) Peter Akinola ha añadido una amenaza mucho más general.

En una carta enviada a los parlamentarios en la que pide que se ilegalice la posibilidad de que los gays y lesbianas se casen, Akinola añade que quienes asistan a una de estas ceremonias -aunque sean simbólicas- sean castigados con un año de cárcel. Los contrayentes deberán pasar cinco años en prisión, según el obispo. "El mismo matrimonio homosexual, aparte de ser impío, es antibíblico, poco natural, no rentable, malsano, incultural y antinigeriano. Esto es una perversión, una desviación y una aberración que es capaz de engendrar el holocausto moral y social en este país", dice la carta del obispo, según informa el diario digital transexual Carlaantonelli.com. "La proscripción de ello debe asegurar la existencia continuada de esta nación. La necesidad de hacer esto es urgente, obligatoria e imperativa", afirma Akinola.

El país, fuertemente dividido entre el sur cristiano y el norte musulmán, es importante por el ejemplo que supone para todo África. En febrero de 2009, el ministro de Asuntos Exteriores de Nigeria, Ojo Madueke, dijo ante una comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas que en su país no había ningún gay, lesbiana ni bisexual. Madueke aseguró: "Durante nuestro Foro Nacional Consultivo, salimos en la búsqueda de agrupaciones de gays, lesbianas o transgéneros, pero no pudimos encontrar ni un solo nigeriano con tales características sexuales".